El defensa apoyó las pancartas del Bernabéu. El lateral del Madrid Míchel Salgado se puso del lado de su afición, que el domingo criticó en el Bernabéu con pancartas la decisión de traer al estadio blanco la final de Copa, y ayer aseguró: «Que el Barça –casi seguro finalista– juegue la final aquí es una provocación».

Según Salgado, los madridistas se sienten heridos. «Hay más estadios. Es como si nosotros vamos a jugar una final al Camp Nou. No sería positivo», comentó.

En cuanto a la Liga, Salgado reconoció los problemas que ha pasado el equipo y aseguró que «si acabamos ganándola, sería la más bonita de las que he conseguido».

En esta línea de euforia, el presidente Ramón Calderón comentó en City FM que «lo fácil hubiera sido echar a Capello, pero es el entrenador idóneo para lograr el título».