Javier Fernández
El patinador español Javier Fernández, tras proclamarse campeón de Europa. EFE

El patinaje español puede presumir desde este viernes de tener un campeón de Europa por tercera vez consecutiva. El logro lo ha vuelto a firmar Javier Fernández López, un madrileño de 23 años que ha agrandado un poco más su figura en el hielo de Estocolmo.

'SuperJavi', referente del patinaje artístico español, ha dado un paso más en un deporte esquivo para su país, donde gracias a gente como él puede dejar de ser minoritario. Su primer puesto en el programa corto de hace dos días y su actuación en el libre le han hecho subir por tercera vez a lo más alto del podio.

Lo ha hecho sobre una pista de hielo, su elemento natural desde hace dieciocho años y al que pisotea sobre unos patines que empezó a calzar cuanto tenía seis, imitando a su hermana. Sobre ellos fue campeón de Europa en Zagreb 2013 y Budapest 2014; olímpico en Vancouver 2010 y Sochi 2014, donde fue el abanderado de España y acabó cuarto, y bronce en el último Mundial celebrado en London (Canadá) el año pasado.

Apoyo desde las redes sociales

Este viernes, horas antes de volver a la pista como el gran favorito tras su primer puesto en el programa corto, 'SuperJavi' tiraba de redes sociales para contar con el respaldo de una afición que solo puede ir en aumento.

"¡Necesito vuestro apoyo para esta tarde! #VamosJavi", escribía en Twitter con ganas de sumarse al grupo de patinadores que ha podido celebrar tres coronas continentales como Jan Hoffmann, Alexander Fadeev, Ondrej Nepela, Emmerich Danzer o Alain Calmat.

Pero para llegar al podio de Suecia el camino ha sido largo y no siempre fácil. Los clubes madrileños Igloo y Circus Villalba fueron los primeros que trabajaron con él hasta que asumió que crecer como patinador le obligaba a dejar su casa.

Ya fuera de España, fue decisiva su estancia en Nueva Jersey (EE UU) en 2008, cuando trabajó con el ruso Nikolai Morozov como entrenador, artífice de la primera medalla de oro para Japón en patinaje artístico y que se colgó Shizuka Arakawa en los Juegos de Turín 2006. De su mano se estrenó como olímpico en Vancouver 2010 y al año siguiente fue décimo en el Mundial disputado en Moscú.

Brian Orser ha guiado los pasos de un chaval que acierta a encandilar al público

En 2012 dio un paso más. Cambió de país y también de técnico. Toronto y el canadiense Brian Orser se convirtieron en el entorno más próximo del madrileño, que el 15 de abril cumplirá 24 años. Con dos platas olímpicas —en los Juegos de Sarajevo'84 (Bosnia, entonces la antigua Yugoslavia) y Calgary'88 (Canadá)— y un oro en el campeonato del mundo en Cincinnati (Ohio, EEUU) en 1987, Orser ha guiado los pasos de un chaval que acierta a encandilar al público.

Siempre correcto y a veces tímido ante la prensa, Javier Fernández ha sabido ganarse al público con saltos imposibles en sus programas, animados con bandas sonoras como la de Misión Imposible, Piratas del Caribe, Peter Gunn y una selección de temas de películas de Charlie Chaplin. Hace dos días fue Black Betty. Este viernes El Barbero de Sevilla de Rossini. La música le ha guiado. Los patines y el hielo le han mimado. Con ellos y su talento su currículum no deja de crecer.