Italia planta a su fútbol
El estadio milanés de San Siro estaba ayer vacío. Inter y Roma tenían que haberse visto las caras.(Reuters)
Italia dio ayer plantón a su fútbol por el homicidio de un policía el pasado viernes en la localidad siciliana de Catania, que se produjo al finalizar el derbi regional entre el conjunto local y el Palermo (1-2). La muerte de Filippo Racite, de 38 años, provocó la suspensión inmediata del Campeonato de Liga, tanto profesional como amateur, hasta dentro de dos jornadas y la obligación de jugar a puerta cerrada (sin público) en aquellos estadios que no cumplan las medidas básicas de seguridad.

El estadio del Catania, que será clausurado por lo que resta de temporada, no cumplía ninguna de estas medidas. Sirva como ejemplo el mercadillo que se monta todos los sábados en los aledaños y que utiliza los lavabos del interior del estadio como urinarios públicos.

Medidas radicales

El primer ministro, Romano Prodi, afirmó que se tomarán «medidas robustas y radicales» para frenar la violencia en el fútbol italiano, mientras que la Policía busca conexiones entre los grupos ultras y las mafias de tráfico de armas y de drogas que operan en Sicilia. De momento han sido detenidas 29 personas, aunque ninguna de ellas directamente implicada con el crimen.

La autopsia reveló ayer que la muerte de Racite se debió a «un trauma abdominal y una fractura múltiple del hígado», producidos por el impacto de una gran piedra y no por un petardo, como se pensó en un principio. El agente ya había fallecido cuando fue alcanzado por un cohete arrojado contra él.

La catedral de Catania acogerá hoy los funerales en memoria de Racite.