Webber y Vettel
Los pilotos de la escudería Red Bull, el alemán Sebastian Vettel (d) y el australiano Mark Webber (i). EFE

Fernando Alonso puede ser el gran beneficiado de la guerra interna que vive Red Bull desde hace varios meses.

Aunque no de forma abierta, la batalla que libran Webber y Vettel por ser el primer piloto de Red Bull hace la situación cada vez más insostenible. Quedan dos carreras y que Sebastian no acepte ser segunda espada puede perjudicar a la escudería de cara al título mundial.

La carrera por el título aún no ha acabado

De momento, han perdido la primera posición. Webber es ahora segundo a 11 puntos de Alonso. Vettel, tercero. Eso podría indicar la obligación de Sebastian de ayudar a su compañero de equipo a intentar derrotar a Fernando Alonso en las dos carreras que restan para que acabe el campeonato. Pero, y en base a sus declaraciones, no parece que se vaya a ajustar a ese guión.

"Aún tengo la posibilidad de ser campeón", dice Vettel. Y no se queda ahí, ya no piensa cambiar ni un ápice su manera de encarar el próxímo Gran Premio de Brasil, donde Alonso ya puede ser campeón. "No hay nada diferente al pasado fin de semana., por lo que no hay razones para cambiar nada. De haber acabado la carrera, me habría ido de Corea con 25 puntos, así que la carrera por el título aún no ha acabado". Es decir, promete dar guerra y de la buena. Le pese a quien le pese, incluso a su escudería (que incluso podría dar órdenes de equipo en Brasil) y a su compañero.

De todo ello se puede aprovechar Alonso, que ya sufrió esa situación en 2007, cuando militaba en McLaren. En la batalla interna que vivió con Hamilton el que salió airoso de todo fue Raikkonen, que les arrebató el Mundial.

Por el momento, el asturiano desde ya va "con Vettel. Espero que logre un par de victorias".