Jean Todt, director de la escudería Ferrari, a su llegada a la sede de la FIA el pasado jueves 26 de julio.
Jean Todt, director de la escudería Ferrari, a su llegada a la sede de la FIA el pasado jueves 26 de julio. (EFE) Yoan Valat/EFE

Las hostilidades entre los dos grandes equipos de la parrilla de la Formula 1, Ferrari y McLaren, amenazan con calentar el campeonato.

Dos días después de la polémica decisión adoptada por el Consejo Mundial de la FIA al exculpar a McLaren por el caso del espionaje a la escudería italiana, en Ferrari siguen muy enfadados.

De hecho, el equipo italiano ha dado un paso más en esta guerra y el viernes emitió un comunicado desde su web oficial en la que critica con dureza a McLaren.

Jean Todt, director de Ferrari acusa a Ron Dennis de haberle sugerido a principios de temporada firmar un acuerdo para mejorar las relaciones entre ambos equipos mientras al mismo tiempo sabía que un empleado de Ferrari estaba sacando información confidencial de Ferrari y pasándosela a su diseñador jefe.

"Intercambiamos nuestros puntos de vista," comentaba Todt , "y creyendo en su buena fe, acordamos que firmaríamos ese acuerdo el 9 de junio".

Todt añade: "Pero mientras por un lado decían eso de 'confiemos el uno en el otro', por otro estaban escondiendo hechos muy graves y no nos informaron en ningún momento de lo que sucedía, exactamente lo contrario al espíritu del acuerdo que habíamos alcanzado."

Silencio de McLaren

Una portavoz de McLaren declinó hacer comentarios sobre las palabras de Todt, pero Dennis ya ha reiterado en varias ocasiones que no tuvo conocimiento de que Coughlan estaba en posesión de la documentación de Ferrari hasta el pasado 3 de julio.

Todt, entretanto, prometió seguir luchando por el Campeonato 2007, pero dijo sentirse como "un jugador de póquer cuyo rival sabe qué cartas tiene en la mano".