La final de la Copa del Rey entre Sevilla y Barcelona en el Wanda Metropolitano ha vivido un duelo previo en la grada, donde las aficiones han puesto toda su energía mientras sonaba el himno de España, con el Rey Felipe VI ya en el palco.

Así, cuando los primeros compases del himno han empezado a sonar, la afición del Sevilla ha prorrumpido en cánticos y aplausos, cantando a capella el himno e intentando silenciar la pitada que llegaba desde la otra parte de la grada, donde parte de la afición culé repetía lo sucedido en las últimas finales de Copa. El 'lo, lo, lo' sevillista ha conseguido aplacar la pitada azulgrana y en cuanto ha empezado el partido, el interés ha vuelto al césped.

Queda ahora saber si la pitada al himno por parte de la afición azulgrana quedara en una simple anécdota o tendrá consecuencias jurídicas, como ya sucedió en anteriores ocasiones y se ha especulado durante la semana previa al choque. "Es algo que daña la imagen de la competición del fútbol español y supone un acto de insulto a millones de españoles, millones de catalanes y tampoco les gusta a cientos de miles de aficionados del Barcelona. Debemos ser tolerantes con el respeto. Y eso es un acto de gestión en la defensa de la competición y de su imagen", dijo en la última semana el presidente de La Liga, Javier Tebas.

Hay que recordar que, en 2009, la Audiencia Nacional ya archivó una denuncia por ultrajes a España tras la pitada al himno, estableciendo que no constituía ningún delito y estaba amparada por la libertad de expresión. La misma sentencia tuvo lugar varios años después, en 2016.