Roger Federer saluda al público de Madrid tras derrotar a Feliciano
Roger Federer saluda al público de Madrid tras derrotar a Feliciano (EFE). Paco Campos / EFE
El número uno del mundo, el suizo Roger Federer, destrozó las ilusiones del español Feliciano López, amarrado al sueño de alzar por fin un logro magno en Madrid, y prolongó el paso firme con el que transita en el penúltimo Masters Series que se disputa en Madrid, y de donde la última vez salió campeón, al vencerle por
7-6 (4) y 6-4.

El tenista toledano, señalado por la inestabilidad que contemplan sus actuaciones, suele crecerse en los cara a cara que le miden con el suizo.

Feliciano aguantó el tipo mientras tuvo acierto en el saque

Era el momento de Feliciano Feliciano: hora estelar, rival de renombre, gradas a rebosar. Ideal para un golpe de efecto. Un impulso único para un tenista que se ha acostumbrado a quedar al margen de la demanda popular de los grandes. Ahora por Rafa Nadal. Antes por Carlos Moyá y Juan Carlos Ferrero.

Era esta una ocasión para aprovechar dadas las bajas que padeció el torneo.

Jugar al límite

Sin embargo, el que quiera ganar a Federer debe jugar al límite. Y Feliciano deambula por los dictámenes de su servicio. Aguantó el tipo mientras disfrutó de acierto en el saque. Salió adelante de nueve puntos de 'break' y de dos de set adversos a orillas del desempate, donde el español, sin ocasión alguna de cuestionar el de su rival, quería llegar.

Ahí Federer le arruinó. No desechó la renta de 4-0 y 5-1 que le ofreció el alargue y cerró el parcial. No se llegó a tanto en el segundo. El helvético rompió en el noveno y cerró con sosiego el partido.

El número uno del mundo se asoma a una nueva final. Calcula a la perfección sus objetivos el suizo; también los esfuerzos. Madrid, por superficie y altitud, le va que ni pintado a su juego.