Atleta keniano
Imagen de un atleta keniano. ARCHIVO

Un entrenador de atletismo de Kenia ha sido enviado de regreso a casa desde los Juegos Olímpicos de Río tras hacerse pasar por un deportista y dar una muestra de orina en una prueba antidopaje, según ha explicado a Reuters el presidente del comité olímpico del país africano.

Kip Keino, una leyenda keniana del atletismo y presidente del Comité Olímpico Nacional de Kenia (NOCK), dijo que el entrenador de carreras cortas John Anzrah fue enviado a casa tras ser descubierto en una prueba de dopaje en un estadio olímpico. Es el segundo entrenador del país en ser expulsado de los Juegos por temas de dopaje.

"Se presentó como un atleta, dio una muestra de orina y hasta firmó los documentos. No podemos tolerar semejante comportamiento", dijo Keino en una entrevista telefónica desde Río de Janeiro, después de que un medio de comunicación de su país informara sobre la expulsión de Anzrah.

No estaba claro a qué atleta pretendía suplantar Anzrah, pero una fuente de la federación de atletismo de Kenia dijo que había hablado con el deportista en cuestión, quien afirmó que el entrenador usó su acreditación solo para obtener comidas gratis en la Villa Olímpica.

"Cuando funcionarios antidopaje se lo encontraron, asumieron que era el atleta y que estaba esperando para hacer la prueba", dijo la fuente. "El entrenador, por temor a ser descubierto, no explicó que no era el atleta. Así que siguió fingiendo y se sometió al examen", añadió.

La semana pasada, Kenia expulsó al entrenador Michael Rotich tras acusaciones de que solicitó dinero para avisar a supuestos atletas, que eran periodistas encubiertos, sobre cuándo se presentarían los inspectores de dopaje. Rotich ha negado las acusaciones pero fue arrestado a su regreso a Nairobi, donde un juez ordenó a la policía que lo mantuviera detenido durante cuatro semanas mientras se investigan los hechos.