Evans sonríe
Los australianos Cadel Evans (izq.) y Robbie McEwen, bromean durante el reconocimiento médico obligatorio del Tour de Francia, en Londres, Reino Unido. (EFE) EFE

De ser un mito en el mountain bike, el australiano Cadel Evans aspira a ganar la prueba ciclista más importante del mundo. Ese es su sueño; también su objetivo para este 2007.

Tras acabar quinto en la pasada edición, Evans se ha confirmado entre la selecta élite del pelotón gracias a una lenta, pero progresiva, madurez en las pruebas de tres semanas, donde ha alcanzado una gran regularidad.

En el Giro 2002, su primera gran Vuelta por etapas, Evans logró vestir la maglia rosa, una llamada de atención. A sus 30 años, ha encontrado un hueco en el Predictor-Lotto, formación a la que llegó en 2005.

Antes, ni en Saeco ni tampoco en dos formaciones tan potentes como Mapei o T-Mobile encontró un gran respaldo de sus directivos. Pero en cuanto ha disfrutado de tranquilidad, su palmarés lo ha notado.

No es Evans, pese a su llegada la treintena, un hombre de palmarés extenso. El Tour de Romandía de 2006 o una victoria de etapa en la Vuelta a Alemania quizá sean los mejores triunfos de un palmarés que brilló en el mountain bike.

Y es que Evans, como otros ciclistas, procede de la bici de montaña, la disciplina de las ruedas gordas (fat tires, en inglés).

Allí, siendo muy joven, logró dos Copas del Mundo (1998 y 1999) y ganó hasta ocho pruebas de esta competición, aunque no pudo nunca con el Mundial.

Pero el dinero, y una mayor notoriedad profesional empujaron a Evans hacia el "lado oscuro" del asfalto. Del monte pasó a la ruta. y cada temporada ha ido creciendo hasta llegar a un Tour con opciones de luchar por su victoria final.

El ejemplo de Pata pollo

Evans no es un caso aislado. El danés Michael Rasmussen (Rabobank), conocido como pata pollo por la delgadez de sus piernas, fue campeón del mundo de mountain bike en el Mundial de Are (Suecia) en 1999.

Tras cambiar de disciplina, Rasmussen se ha convertido en un buen cazador de etapas de montaña. En el Tour, incluso, ha finalizado como el rey de la montaña en las dos últimas ediciones.

Y en el zurrón tiene etapas de carreras prestigiosas como la Vuelta al País Vasco (2002), Dauphiné Libéré (2004), Vuelta a España (2003) o en el Tour (2005 y 2006).

Ambos, Evans y Rasmussen, son dos ejemplos de transfuguismo. El ciclismo de carretera y el de montaña, sin embargo, mantienen relaciones muy sólidas.

Muchos corredores recurren a la mountain bike en invierno como parte de su preparación. Unos ejemplos pueden ser Alejandro Valverde u Óscar Freire. En el polo opuesto, los ciclistas de montaña utilizan la ruta para entrenarse en su fondo durante todo el año.