Atlético de Madrid
Jugadores del Atlético de Madrid celebran un gol ante el Copenhague. EFE / Anders Kjaerbye / Scanpix

COPENHAGUE - ATLÉTICO (1-4)

El Atlético de Madrid goleó al Copenhague (1-4), y cerró de paso la eliminatoria de dieciseisavos, en un partido en el que fue muy superior, aunque tuvo que remontar un gol del conjunto local al cuarto de hora. Tanto Simeone como sus jugadores habían recalcado que se tomaban muy en serio la Liga Europa, con la que se reencontraban cinco años después, y que estaba olvidada la decepcionante eliminación en Liga de Campeones. Y no dejaron dudas.

Salió mandón el Atlético, que en el primer cuarto de hora tuvo cuatro ocasiones claras para liquidar el trámite. No habían pasado dos minutos cuando Olsen salvaba un mano a mano esquinado con Griezmann y Saúl mandaba alto luego un tiro junto al borde del área pequeña.

El Copenhague apenas había olido la pelota, pero en su mejor y casi única jugada hasta entonces, Ankersen lanzó dentro del área y su disparo lo desvió de tacón con mucha clase Fischer. El Atlético no se inmutó, siguió a lo suyo y empató pronto de jugada tras un córner. Griezmann se dejó caer a una esquina del área y sacó un centro medido que Saúl, de cabeza, mandó a la red.

A una gran combinación entre Lucas y Griezmann siguió un gran pase atrás del lateral que Gameiro culminó en el área pequeña. El partido bajó de revoluciones en la segunda parte y el Copenhague dio un paso adelante. Sin embargo, Carrasco firmó entonces un buen pase para dejar solo a Griezmann, que esta vez no perdonó y definió de forma delicada ante la media salida de Olsen.

SPARTAK - ATHLETIC (1-3)

El Athletic Club de Bilbao dejó helado al Spartak Moscú, al que derrotó gracias a tres goles en la primera parte, dos de ellos de un Aritz Aduriz imparable, en un partido de Liga Europa marcado por el intenso frío.

El General Invierno con sus diez grados bajo cero y la nieve amenazaba con convertir el partido de ida de los dieciseisavos de final en una pesadilla, pero los leones plantaron sus reales y dejaron prácticamente encarrilada la eliminatoria.

Además, el equipo dirigido por el cuestionado José Ángel Ziganda dijo adiós a la crisis, aunque sea hasta el partido del fin de semana ante el Atlético Madrid.

Aduriz se encargó de caldear el estadio Otkritie Arena de Moscú con dos goles y Rico completó la goleada bilbaína justo antes del descanso. En la segunda mitad, Luis Adriano maquilló el resultado para los rusos.

OLYMPIQUE LYON - VILLARREAL (3-1)

Un gol de Pablo Fornals cuando peor lo pasaba el Villarreal permitió al conjunto de Javi Calleja entrar en un partido que perdía por 2-0 y en el que al final cayó por 3-1, por lo que deberá completar un gran encuentro en la vuelta para clasificarse.

Tras una primera mitad igualada, el interés del encuentro se centró en la segunda parte con los dos goles de salida del equipo francés, que encarriló la eliminatoria a su favor, el tanto de Fornals, que metía al Villarreal en el partido y truncaba la buena dinámica mostrada por su rival al inicio del segundo periodo.

El Olympique hizo el 3-1 en su única oportunidad de los minutos finales y a continuación el Villarreal dispuso de varias, pero no logró el segundo tanto. Era un partido de alternativas y fases de control del juego muy prolongadas, lo que ocasionó algunas acciones destacables.

REAL SOCIEDAD - SALZBURGO (2-2)

La Real Sociedad no pudo pasar del empate ante el Red Bull Salzburgo, a pesar de un partido excelso del canterano donostiarra Álvaro Odriozola, que firmó el primero de la noche.

Los de Eusebio Sacristán no levantan cabeza tampoco en Europa. Pese a su reacción con un partido sublime de Odriozola, que firmó su primer gol europeo, el tanto de Minamino en el minuto 94 echó por tierra el trabajo realista ante un equipo austriaco que solo había recibido un gol en los seis partidos de la fase de grupos y que encajó dos en Anoeta.

El cuadro 'txuri-urdin' tuvo que remontar tras un gol de Oyarzabal en propia portería, pero consiguió darle la vuelta al marcador con los tantos de Odriozola, golazo con caño incluido, y de Januzaj, que revitalizó a los suyos por banda izquierda.

Pero el Salzburgo no había dicho su última palabra y Minamino firmó el tanto del empate en el tiempo extra tras la internada en el área de Stefan Lainer para condenar a la Real y llevarse un meritorio empate de cara a la vuelta