Sergio Ramos
Sergio Ramos con la selección española. EFE

De la euforia desmedida, a la cruda realidad. La llegada de Luis Enrique trajo consigo grandes resultados que hicieron que, como es habitual en España, se lanzaran las campanas al vuelo y afición y periodistas consideraran ya a la Roja favorita a todo.

Sin embargo, la derrota ante Inglaterra supuso un bofetón de realidad. Especialmente dolorosa fue una primera parte en la que los de Southgate desnudaron a España y mostraron que muchos de los problemas que se han visto en el Mundial aún no se han solucionado. No del todo, al menos.

En los cuatro partidos en esta nueva etapa con el técnico asturiano al frente se han visto, eso sí, más cosas positivas que negativas. Aunque las hay en ambos lados.

LUCES

Muchos, muchos goles. Meter 14 goles en cuatro partidos ante rivales, al menos en tres de ellos, de gran exigencia, es algo digno de destacar, pues son nada menos que 3,5 por cada encuentro. Esta España tiene pólvora y ha quedado demostrado. En Rusia, el gran problema fue el gol, y quedó b claro en el encuentro de octavos ante la selección anfitriona, en el que la Roja tuvo un atasco ofensivo monumental.

La goleada ante Croacia (6-0) ha sido el punto más alto de la España de Luis Enrique, pero no fue un espejismo. A Inglaterra le metió dos tantos en cada partido (en Wembley y en el Villamarín) y la visita a Cardiff (Gales), más complicada de lo que parece, se saldó con cuatro goles.

Explosión de Alcácer. Precisamente relacionado con el gol, una gran noticia es la explosión de Paco Alcácer. Sus 7 dianas en apenas 171 minutos con el Dortmund le valieron la llamada de Luis Enrique, y el delantero ha correspondido con tres tantos... en solo 106 minutos. Espectacular el momento de forma del valenciano, la Roja puede haber encontrado su '9'.

Relevo generacional. Los años pasan para todos, y los hombres que llevaron a España a ganar un Mundial y dos Eurocopas han ido saliendo paulatinamente del equipo. Antes fueron Xavi, Casillas o Villa. Y en verano, tres mitos como Andrés Iniesta, David Silva y Gerard Piqué dejaron la selección.
El siempre difícil relevo generacional tenía que hacerse ya, y Luis Enrique parece haberlo logrado con éxito. Hombres que ya eran importantes como Isco tienen ahora galones, y jugadores como Saúl o Asensio se han convertido en indiscutibles. Además, otros como Ceballos o Suso piden paso con sus buenas actuaciones con la Roja.

El ánimo, arriba. No es este asunto poco importante. Venía la selección española de un duro palo en el Mundial, no solo por la eliminación sino por las formas, ante un rival a priori inferior y con demasiado ruido extradeportivo por el despido de Julen Lopetegui a dos días del inicio del campeonato.
La llegada de Luis Enrique ha traído ilusión por un nuevo proyecto e incluso ha hecho que la gente se enganche a este equipo.

... Y SOMBRAS

El 'asunto Jordi Alba'. A nadie se le escapa que la ausencia del lateral del Barça es un tema personal, tras los problemas que tuvieron ambos cuando el asturiano entrenaba al club azulgrana y a las palabras posteriores del catalán, y no un asunto deportivo. Ahora mismo, Alba no es solo uno de los mejores carrileros zurdos de España, sino también del mundo y lo está demostrando con grandes actuaciones con su equipo en este inicio de temporada.
Nadie duda de que Marcos Alonso (Chelsea) y Jose Luis Gayá (Valencia) son buenos en su puesto, pero lo cierto es que el mejor lateral izquierdo español no está yendo a las convocatorias, y eso es algo que perjudica a la selección.

Problemas atrás. En todos los partidos menos en uno (el de Croacia en casa) España ha encajado algún gol. La España de Luis Enrique es un equipo muy ofensivo, con tres delanteros, centrocampistas enfocados al ataque, solo un medio de contención y que destaca más por su técnica que por su trabajo y laterales que suben mucho por su banda. Con estas características, no es raro que se encajen goles, aunque lo preocupante es cuando estos llegan de errores colectivos, pues en todos los tantos ingleses no se defendió bien al delantero centro, Harry Kane.

La línea defensiva, especialmente en la zona central, es en la que parece haber más dudas. Sergio Ramos es fijo, pero sin Gerard Piqué, aún falta encontrarle una pareja fiable. Nacho, Bartra, Íñigo Martínez y Raúl Albiol opositan a un puesto, aunque a nadie se escapa que son nombres que parecen lejos de los que vienen a sustituir (Piqué y, antes Carles Puyol).

Las defensas cerradas. Ante Inglaterra, durante algunos tramos del choque, España recordó a la del Mundial de Rusia de este verano. Sucedió especialmente durante la primera parte: dominio total del balón, el rival encerrado... y ni una sola ocasión clara de gol. Ante equipos que se encierran, a este equipo le cuesta muchísimo encontrar la forma de crear peligro. Y, además, sufre con los contragolpes en contra. Inglaterra aprovechó ambas cosas.
Dudas con hombres clave. Dos jugadores fueron señalados tras la derrota ante Inglaterra. El primero, Sergio Ramos, por sus fallos en el marcaje a Kane. El delantero del Tottenham le ganó todos los duelos individuales al madridista, y muchos acusan al sevillano de pensar más en meter goles -ya lleva dos desde que Lucho llegó a la Roja- que en defender. De Gea ha vuelto a ser señalado por muchos, pues le pasó como en el Mundial: cada tiro de los británicos, fue gol.