Tamara Abalde
Tamara Abalde.

La gallega Tamara Abalde empezó a jugar al baloncesto con ocho años, debutó en la División de Honor a los 15 y a finales de este verano, con 18, se marchará a la liga universitaria estadounidense, antesala de la WNBA y donde ya han jugado, con desigual suerte, ocho jugadoras españolas. Antes ha conseguido que el Celta Vigourban se salve en la última jornada.

¿Por qué se quiere ir a Estados Unidos?

Tengo ganas de probar algo nuevo y de cambiar de aires. También me apetece mucho salir de casa.

¿Y qué va a estudiar allí?

Al principio, mi idea era fisioterapia, pero ahora me inclino por algo de marketing o relaciones públicas.

¿Cómo va la selectividad?

Me da mucha pereza estudiar con el solecito.

¿Le gusta mucho la playa?

Me encanta pasarme todo el día en ella con un bocata.

¿Tiene que cuidar mucho su alimentación?

Como de todo lo que quiero. De pequeña comía bastante mal, sólo pizzas y canelones. Ahora, incluso pescado y verduras.

¿Y en las concentraciones con el equipo y la selección?

Sólo le pido una cosa a mi madre cuando vuelvo: que no me ponga filetes ni pasta.

¿El novio se lo deja en Vigo?

¡Qué va! No tengo. Voy libre para EE UU. Ya se verá lo que se encuentra allí. No quiero planificar nada.

¿Cómo se ve la vida desde 1,87 metros de altura?

Cuando nos juntamos unas cuantas, todo el mundo se vuelve a mirarnos.

¿Se puede vivir en España del baloncesto femenino?

Sí, pero sólo unos años. No da para retirarte.

¿Le gusta ver el baloncesto masculino?

Mucho. Su físico les permite hacer cosas que nosotras no podemos.

Versátil en la cancha, ¿cómo es fuera de ella?

Soy un desastre y bastante olvidadiza. Y cabezota.

Tengo entendido que le gusta mucho el flamenquito.

Sí. El Barrio, Camarón, Chambao, Niña Pastori... En general, la música en español.

¿Cuál es su sueño?

Jugar con España unos Juegos y llegar a la WNBA.

BIO

(6-2-1989). Natural de Ferrol e hija del ex jugador del Oar Alberto Abalde, Tamara ha sido tres veces campeona de Europa en las categorías inferiores de la selección española (2004, 2005 y 2006). Su ídolo, Jordan.