Las 'Águilas' entraron en la historia al conquistar su primer trofeo Vince Lombardi tras una Super Bowl emocionante y espectacular de principio a fin y en la que mostraron nervios de acero para controlar el momento clave del último cuarto cuando su rival había vuelto a venir desde atrás para ponerse por delante.

Bill Belichik y Tom Brady no pudieron saborear su quinto éxito juntos ni situar a los 'Patriotas' a la altura de los Pittsburgh Steelers, que se mantienen como los que más títulos tienen, con un total de seis. Tras la épica e histórica remontada del año pasado ante Atlanta Falcons, los actuales campeones no pudieron defender su victoria como hicieron precisamente en 2005 ante los Eagles, que se tomaron la revancha.

Y aunque el estelar 'quarterback', elegido 'MVP' de la temporada poco antes del partido, rayó a gran nivel durante toda la Super Bowl, finalmente fue el protagonista negativo cuando sufrió un 'fumble' clave que impidió que pudieran tener una oportunidad final de llevarse la victoria. Enfrente, el novato Nick Foles, sustituto del titular Carson Wentz, tuvo temple y no acusó la presión, sobre todo en tramos del último periodo, para llevar a los de Doug Pederson a la victoria y coronarse con el 'MVP' del partido.

Fue una final de mucho nivel, donde los campeones de la Conferencia Nacional fueron casi siempre por delante en el marcador y donde los ataques se impusieron a las defensas. De hecho, hasta esa decisiva jugada final, ni Brady ni Foles habían sufrido en demasía la dureza de las respectivas defensivas y habían podido manejar con cierta comodidad sus ofensivas.

Salvo el 3-3 inicial, la iniciativa fue de Filadelfia. Su 'quarterback' gestionó muy bien la situación y su ataque no encontró respuesta en los Patriots que encajaron tres 'touchdowns' en la primera parte, el último de ellos en los compases finales del segundo cuarto del propio Foles, tras una jugada de engaño que sorprendió a todos y que minutos antes, aunque en otra zona del campo, no había funcionado con Brady. Jeffery y Blount, ex de Nueva Inglaterra, uno por aire tras un gran pase de Foles, y otro por tierra, habían sido los otros dos protagonistas de Filadelfia.

Por su parte, los de Belichik no le habían perdido la cara al partido, pero no fueron capaces de sacar partido a sus opciones, bien controlados sus mejores armas, sobre todo Rob Gronkowski, casi inédito en la primera mitad. El 'TD' de White fue lo único positivo, pero le bastó para llegar con opciones al descanso (22-12).

Tras este y la buena actuación de Justin Timberlake, en cambio, salieron con las ideas claras. Brady encontró por fin a 'Gronk' y los campeones de la Conferencia Americana se volvieron a meter en el partido (22-19). Sin embargo, esa presión y el aura que despiden los Patriots no perturbaron el plan de Pederson y las 'Águilas' supieron replicar cada acierto de su rival.

Un 'TD' de Clement, con previa revisión arbitral, les volvía a dar aire, pero el de Hogan dejaba las espadas en todo lo alto para los últimos 15 minutos (29-26).

Ahí vino el peor momento para Filadelfia. Sólo pudo anotar un 'field goal' (32-26) y los actuales campeones no lo desaprovecharon y la conexión Brady-Gronkowski volteó por primera vez la Super Bowl a favor de Nueva Inglaterra (32-33). Era el momento de ver la mentalidad de los Eagles y su capacidad para gestionar situaciones complicadas. Y Foles lo hizo salvando con calma las situaciones más tensas y culminando un magnífico y largo 'drive' con el 'TD' de Ertz, también con suspense por la revisión de los colegiados.

El marcador reflejaba un 38-33 para los campeones de la Conferencia Nacional y 2:21 minutos para que los Patriots buscasen otra remontada mágica, pero los de Pederson no les dieron ni el menor atisbo. Graham alcanzó por primera vez a Brady y este perdió el oval y por ahí se le fueron las opciones a los suyos. Filaldelfia anotó el 'field goal' (41-33), pero ni siquiera esa desventaja y el escaso minuto para jugar quebró la fe de Nueva Inglaterra ni de su 'quarterback'. El '12' lanzó una 'bomba' final hacia Gronkowski, pero la gloria estaba ya reservada para los Eagles.