Aboubakar Kamara.
Aboubakar Kamara. INSTAGRAM ABOUBAKAR KAMARA

Se llama Aboubakar Kamara y viste el dorsal 47 en el Fulham, por lo que para la afición cottager fue fácil ponerle el apodo: 'AK47'. Un delantero agresivo, potente, que gustó desde el principio en la grada de Craven Cottage precisamente por esa capacidad de trabajo e implicación para defender la camiseta.

Sin embargo, las cosas se le han ido de las manos al atacante francés, después de en este arranque de 2019 haya protagonizado varios altercados. El germen fue una disputa entre Alexandar Mitrovic y Aboubakar Kamara el pasado 29 de diciembre, en el partido entre Fulham y Huddersfield, clave en la pelea por evitar el descenso de la Premier League.

Corría el minuto 81 de partido cuando el árbitro señaló un penalti a favor del Fulham. Mitrovic era el encargado de lanzar, pero el francés le quitó el balón, disparó... y falló. Fue algo que enfadó rotundamente a Claudio Ranieri, técnico del conjunto inglés, que aseguró al final del partido que quiso "matarle".

Las rencillas siguieron dos semanas después, y el 16 de enero, durante una sesión de yoga, Mitrovic le recriminó a Karama que hablase durante la misma, "perturbando al grupo", llegando a pegarse ambos, según informaron diversos medios ingleses.

El historial de polémica de Kamara dibujó un nuevo episodio el pasado miércoles, cuando el delantero agredió a un miembro del staff de Claudio Ranieri en las instalaciones de entrenamiento, lo que obligó al club a llamar a la policía, siendo el delantero detenido "bajo sospecha de daños criminales", tal y como informó la Policía Metropolitana en un comunicado poco después.