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Iker Casillas se lamenta tras recibir un gol en el partido de su equipo, el Oporto, ante el Arouca. EFE

Todo gran deportista, por muy mítico que haya sido, por muchos éxitos que haya tenido en su carrera, tiene un enemigo al que jamás podrá vencer: el paso del tiempo. Los años se van cumpliendo, el físico ya no responde como antes y llega el inevitable bajón en el rendimiento. Y pasa, sin que apenas se dé cuenta, de héroe a villano, de ídolo a estorbo.

La edad a la que les pasa es de lo más variable. Unos llegan hasta casi los 40 en un gran estado de forma, y otros se retiran del fútbol de élite apenas superada la treintena, cada caso es un mundo pues influye la edad a la que han comenzado su carrera, la exigencia de su deporte, las lesiones o, simplemente, la motivación.

Todo gran deportista tiene un enemigo al que jamás podrá vencer: el paso del tiempo

Y aquí nos encontramos a Casillas. Se fue a Portugal para huir del ruido mediático que creaba aquí, cansado de que cada actuación suya fuera examinada con lupa, con ilusión por una nueva aventura en un destino que le ofrecía seguir en la élite futbolística (jugar la Champions) y, a la vez, disputar una liga menos exigente como la lusa. Pero en un mundo tan globalizado como el actual, no es tan fácil huir de los focos. Si hace un paradón o comete un fallo, a los pocos segundos ya hay un vídeo en Internet mostrándolo. Y para desgracia de Iker, está habiendo poco de lo primero y mucho de lo segundo.

El calvario del portero comenzó en la Liga de Campeones. Varios errores suyos en los partidos ante el Chelsea y el Dinamo de Kiev fueron decisivos para que el Oporto, un habitual de la segunda fase de la competición, se quedara fuera a las primeras de cambio. Las críticas arreciaron y su clamoroso fallo ante el Vitoria de Guimaraes no hizo más que avivar el debate sobre la portería de la selección: ¿debe Casillas ser titular en la próxima Eurocopa?

Pasan las jornadas y la inseguridad que transmite el arquero va en aumento. En la última jornada, recibió un gol a los diez segundos en una acción en la que pudo hacer más. Más madera.

Casillas tiene 34 años, una edad no demasiado elevada para tratarse del puesto de portero, pero quizás sí lo sea para sus cualidades: reflejos, agilidad, anticipación e intuición han sido sus señas de identidad, todas ellas castigadas por el paso de los años.

Han pasado muchos años, pero no es al primer mito de la portería de la selección que le pasa algo parecido. Zubizarreta, con 125 partidos con el combinado español a sus espaldas, se retiró la selección a los 37 años tras una desastrosa actuación en el Mundial de 1998 que fue clave en la eliminación de España a las primeras de cambio. Sí, parecido a lo ocurrido en Brasil 2014.

Otro mito, Luis Miguel Arconada lo dejó a los 31 años, en 1985, aunque en su caso el motivo fue una lesión. Hacía un año que su inolvidable error en la final de la Eurocopa de 1984 le había costado el título a España y las críticas a su labor en la portería ya arreciaban.

Para Casillas aún hay motivo de esperanza, pues algunos de sus compañeros de generación siguen a un alto nivel. Gianluigi Buffon, algo más de tres años mayor que Iker, sigue a un alto nivel como titular en la Juventus y en Italia; y Petr Cech (33 años) ha olvidado su suplencia en el Chelsea y brilla ahora en la portería del Arsenal. Porque para Casillas peligra, hoy en día, su titularidad en la Eurocopa y hasta su presencia en ella. Si a méritos deportivos nos referimos.

¿Hay relevo?

No hace muchos años que el excedente de porteros españoles era impresionante. Cancerberos de un nivel extraordinario como Valdés apenas han defendido la portería de ‘la Roja’, mientras que se quedaban fuera de la convocatoria arqueros de grandísimo nivel como Andrés Palop, Diego López o, en su momento, Víctor Valdés.

El nivel  parece haber descendido, aunque aún quedan buenos arqueros en España:

David de Gea (Manchester United, 25 años). Es la gran alternativa para la portería de ‘la Roja’ y el favorito para ser titular en la Euro. Sus actuaciones en Inglaterra están siendo sobresalientes y, pese a su juventud, tiene ya mucha experiencia. 

Sergio Rico (Sevilla, 22 años). Se ha convertido en un habitual de las convocatorias de Del Bosque. Es un portero aún muy joven que alterna grandes intervenciones con los fallos lógicos por su inexperiencia.

Antonio Adán (Betis, 28 años). Ya sentó a Casillas en aquel convulso último año de Mourinho en el Real Madrid. En el Betis está demostrando lo gran portero que es, convirtiéndose en una de las sorpresas agradables de la Liga.

Jaume Domenech (Valencia, 25 años). Su año estaba siendo espectacular, pero con la llegada de Neville ha perdido la titularidad. Si vuelve a jugar (el cambio de técnico es probable) es una seria alternativa para la portería española.

Encuesta

¿Casillas debería ser el portero titular en la próxima Eurocopa?

Sí, su trayectoria le avala.
25,45 % (422 votos)
No, su rendimiento no es el adecuado.
74,55 % (1236 votos)