Dana Cervantes
Dana Cervantes en un parque de bomberos. MARTÍN MESA

Horas después de anunciar su retirada del atletismo profesional, la pertiguista Dana Cervantes (18/8/78) se acercó con 20 minutos al que espera sea su próximo lugar de trabajo, un parque de Bomberos de su Málaga natal, donde su eterna sonrisa parece sentirse como en casa.

"Me lo he pasado muy bien, me han animado mucho más de lo que estaba", aseguraba Dana Cervantes tras la visita de más de dos horas al centro. Los que la reconocían la llamaban entre risas la "jubilada" y todos la animaban a unirse al gremio.

Es una carrera de fondo, como el deporte, los bomberos están muy preparados

Dana, con 39 récords de España en su palmarés, estaba "cansada de la competición", aseguró ayer con lágrimas en los ojos. Ha encontrado una nueva ilusión, ser bombera. Desde septiembre de 2008, cuando la decisión de abandonar la competición barruntaba su cabeza, se está preparando las oposiciones. "Es una carrera de fondo, como el deporte, los bomberos están muy preparados".


En el atletismo empezó "como un juego, por casualidad, y me enganchó, siempre he sido un ‘cafre' y me gustaban los deportes de riesgo». Y a su nueva aventura llega por admiración, "muchos opositores se entrenan en las mismas pistas que yo y siempre me llamaba la atención, me atraía".

"Una diosa con pértiga"

Su mejor recuerdo como atleta se remonta a 2004, los Juegos Olímpicos de Atenas, donde logró colarse en la final pero una desafortunada lesión la dejó sin saltar. La medalla de oro fue para Yelena Isinbayeba, a la que Dana define como "una diosa con pértiga". "Emociona e impresiona verla saltar, lo hace fácil", afirma con halago. Aunque ya no va a poder batir a la rusa, Dana tiene claro que sigue siendo atleta y que la pértiga "engancha", por lo que asegura que va a seguir saltando y con el tiempo no descarta ser entrenadora de niños.

Dana, un nombre ¿inventado?

La madre de Dana, Elvira, tenía muy claro cuál sería el nombre de su hijo, Dan. Pero como tuvo una niña, decidió llamarla Dana, "se creía que se lo había inventado, así que me pusieron de segundo Elvira para bautizarme", asegura la atleta. "En la República Checa y en EE UU hay más, sin embargo, aquí hay muchas perras con ese nombre", afirma entre risas.