Fino, ágil y ligero en la montaña; intenso y constante contra el reloj. Así es Alberto Contador en dos disciplinas diferentes, muy diferentes, pero complementarias en todo hombre que quiere llegar de amarillo a París.

Ver a Alberto Contador en la última crono del Tour, con el amarillo en juego, invitaba a acordarse de sus entrenamientos contrarreloj, de sus tardes siguiendo el Renault 5 que conduce su padre, Francisco.

"Este coche se lo compré a mi mujer hace 18 años. Tiene 100.000 kilómetros y es como una reliquia. Hace tiempo le podía haber sacado algún dinero, pero Alberto me pidió que no lo vendiera. Él se hizo cargo del coche y lo tiene para entrenarse", explica su padre.

"Usamos el coche cuando tiene que preparar contrarreloj. Él se pone detrás mientras el coche le va quitando el aire. Así se acopla a la bicicleta", añade.

Contador, de hecho, logró su primer triunfo como profesional en una crono de la Vuelta a Polonia. El sábado, en Angouleme, no venció. Pero sí se defendió; suficiente para retener el amarillo. El método del R-5 fuciona.

Un esprín con un camión

La zona sur de Madrid es el reino de Alberto Contador. El tráfico abunda según días, pero los arcenes son anchos. Otras carreteras son tranquilas, aunque en todas, más o menos, es fácil encontrar camiones. Es ésta, la de las Vegas del sur, una zona de canteras y cementeras. El camión es una herramienta de trabajo.

Cuando Alberto Contador lanzó su ofensiva más seria contra el danés Rasmussen, en la subida al puerto pirenaico del Peyresourde, el madrileño puso en marcha una velocidad y una insistencia que alguna vez ha ejercitado tras la estela de un camión.

"Ver eso es un espectáculo", señala un cicloturista de la zona sur. Un camión, al pasar al lado de un ciclista, desprende una corriente de aire que puede ser hasta peligrosa si sopla un viento muy fuerte. La zona sur de Madrid es propensa a que haya viento.

"Contador aprovecha la inercia del camión, que con sus dimensiones tapa el viento y crea una corriente de aire en la que un ciclista puede alcanzar grandes velocidades", explica este practicante no profesional de la bici.

"No me extraña que lanzase los ataques que hizo en este Tour - añade-. Se ha criado entre los rebufos y ha desarrollado una potencia increíble".