La idea es que los roedores prueben el menú 24 horas antes que los atletas para asegurar que éstos no sufren ningún problema de salud. Las cocinas estarán vigiladas 24 horas al día. Según fuentes del Buró de Inspección de Salud de Pekín, citadas por la agencia oficial Xinhua, los ratones probarán leche, ensaladas, arroz, aceite, salsas e incluso también alcohol, y en 17 horas reaccionarán en caso de que la comida esté envenenada o en mal estado.