Jennifer Colino
Jennifer Colino en una imagen de archivo. (www.barny-th.de)

Nerviosa, triste, dolida, así se siente Jennifer Colino, en la élite de la gimnasia rítmica desde 2001, año en el que debutó con la selección española. Con sólo 21 años, la alicantina se retira de la gimnasia, una decisión que "me ha costado muchas lágrimas, me siento decepcionada, la gimnasia era mi forma de vida, mi sueño se ha desvanecido ", aseguró a 20 minutos.

Estoy decepcionada, sobre todo con los servicios médicos, aunque cometí el error de seguir entrenando

Después de un año en blanco, la deportista tomó esta dolorosa decisión, "la peor para un deportista", afirmó con tristeza. Como ella misma nos lo definió, se ha "salido de la burbuja en la que estaba, el mundo de la gimnasia rítmmica es especial, me han dejado en la calle, no tengo nada, tengo que buscarme la vida". "Ahora quiero estabilizarme, trabajar, acabar mis estudios de Administración y Dirección de Empresas, en definitiva, volver a la realidad".

En marzo de 2007 a Colino se le recomienda desde la federación española de gimnasia rítmica que abandone los entrenamientos, ya que desde el 2003 padece un problema de espalda que empeora con el desgaste diario. No quiere abandonar el 'sueño olímpico' y apuesta por entrenar por su cuenta.

Pekín era mi sueño, lo daría todo por poder ir

Un año después de la decisión adoptada por los galenos, la alicantina abandona en medio de un año olímpico. Lo peor, se queda sin poder competir en unos Juegos Olímpicos. "Pekín era mi sueño, lo daría todo por poder ir".

"Me siento decepcionada, sobre todo con los servicios médicos, aunque acepto que cometí el error de seguir entrenando, quería luchar por los Juegos. Pero me prometieron que me iban a hacer pruebas cada tres meses y nunca me avisaron. Estaba pasando por momentos muy duros, casi depresiva, nadie se dirigía a mí. Envié una carta a la federación y me contestaron que la decisión la darían en unos meses el equipo médico, y todavía espero", argumentó Colino indignada.

No he tenido los servicios necesarios, me he tenido que pagar mis médicos

La joven deportista define así el trato recibo: "humillante y decepcionante". "No he tenido los servicios necesarios, me he tenido que pagar mis médicos y se supone que la federación debería haberse hecho cargo de ello".

Jennifer, que con 20 años ganó el oro en la Copa del Mundo de Berlín, repite una y otra vez que revela su caso ya que "no quiero que esto le pase a otros gimnastas", a pesar de que reconoce que "pocas amigas tiene en este mundo, y desde que me fui de Madrid (desde junio de 2007 vive en Torrevieja) no me ha llamado ninguna compañera para darme apoyo. Amigas en la gimnasia tengo una o dos, y no están en mi equipo".

Mientras conversa con 20 minutos Colino conoce la contestación de la federación, su indignación crece: "Me estoy enterando ahora que tengo una cita en Madrid dentro de unos días, nadie me ha dicho nada".

De fondo, su gran apoyo y la persona "que ahora mismo me apoya y me sabe hacer feliz", su novio, el maratoniano Luis Manuel Corchete.