Javier Castillejo «Perdí 14 kilos en Kenia, y ahora estoy a dieta»

Era campeón mundial interino del Consejo Mundial de Boxeo y llevaba casi dos años esperando que se confirmase que el título superwelter era sólo suyo.
.
.
Foto
Así que, entre tanto, decidió participar en un programa de televisión, Aventura en África, y allí, en Kenia, le llegó la noticia de que era campeón del mundo por sexta vez. No ganó el concurso (lo hizo Víctor Janeiro) y perdió 14 kilos en la aventura, pero, pese a ello, está deseando volver a subir a un ring.

¿Por qué fue a Aventura en África?

Me llamaron de Antena 3. Yo no veía realities, pero éste era diferente.

¿Cómo valora la experiencia ahora que ya está en casa?

Ha sido muy dura, pero, ya que hemos sufrido tanto, por lo menos que sirva para algo en el futuro. Positivo: poco. Negativo: muchas cosas.

¿Por ejemplo?

El hambre.

Pero usted está acostumbrado a pasar hambre para dar el peso en los combates.

Sí, pero he pasado hambre una semana o dos, no 65 días que he estado ahí metido. Muchos días no comes nada y estás a base de agua. Además, superando pruebas.

Todos le daban como favorito con Víctor Janeiro y al final fue tercero, ¿cómo lo ve?

Te puedo decir lo que dice la gente, porque yo no he visto ni los vídeos del programa: ha habido algo raro, un complot. No sé cómo llamarlo.

¿Un tongo?

Hombre, yo me quedé alucinado y creo que no hace falta ver los vídeos. Querían que este año llegara una chica anónima a la final y el tema vino de muy arriba. Pero vamos, todo el público ha visto la púa que me han hecho.

¿Qué fue lo primero que comió al volver a casa?

Torrijas, porque estábamos en Semana Santa; muchos bollos, mucha porquería... Joder, he comido mucha mierda desde que llegué a Madrid.

Bueno, ¿y ahora siendo campeón del mundo?

En Kenia perdí 14 kilos. Me quedé en 62 pero ahora he comido tanto que tengo que hacer dieta para estar a punto.

Después de dos años esperando, ¿no le molestó que se confirmara su título mundial precisamente en Kenia?

No, porque sabía que el campeón no quería pelear conmigo y le podían quitar el título. Fue una sorpresa muy bonita.

¿Tiene ya rival?

No, un posible rival, Mallorga. Está con Don King, que es un pirata, y sé que se está negociando, pero ellos lo hacen fatal. Luego está Vargas y éste parece más probable. A mí me da igual el que sea.

¿Ve alguna fecha?

Se habla de junio si es en España y quizá en agosto si es fuera, pero no tengo ni idea.

Tiene 37 años, ¿cuántos le quedan de boxeo?

Me preguntan siempre lo mismo y nunca puedo contestar. Hasta que tenga ilusión, fuerzas y ganas... Ahora mismo me siento casi mejor que cuando tenía 20 años. Las cosas han cambiado. Hace poco, con 30 años eras viejo. Yo tengo 37 tacos y estoy muy bien.

¿Tiene relevo en España?

La verdad es que no veo a nadie, pero no porque no haya nadie bueno, sino porque no conozco a la gente, porque la televisión ya no da boxeo.

¿Se ve en la tele en el futuro?

Claro que sí, es una puerta que se abre. Yo quería que se me conociera como soy. No ha podido ser con mi deporte, pero bueno. Llevo 20 años boxeando y no me había podido quitar hasta ahora esa mala imagen del boxeo. Ahora lo he hecho, pero con un reality. He demostrado que soy una persona normal, no un loco ni un matón. He dejado el pabellón muy alto.

Pero antes de ir a Kenia, ya llenaba La Cubierta de Leganés con 15.000 personas...

Sí, aunque siempre hay cuatro que no se lo creen. A todo el mundo le gusta el boxeo, pero luego no sé lo que pasa. Yo decía: «Yo meto a 15.000 personas en una plaza de toros», y la gente alucinaba.

¿Pero tiene mono de ring?

Sí, tengo muchas ganas.

Sus hijos, ¿cómo le han visto en la tele?

Son pequeños. Tampoco se han enterado mucho.

Por cierto, usted, que es el Lince de Parla: ¿sabe que por primera vez han nacido tres linces ibéricos en cautividad?

Sí, sí, sí, me puse muy contento. Es un animal que me encanta.

¿Volverá a algún reality?

Es pronto para pensar en volver a algún programa de este tipo. De momento, voy a preparar el Campeonato del Mundo, que es lo que realmente importa.

¿Veremos a sus compañeros de Kenia en los combates?

Claro, por eso quiero boxear en España, para que me vean pelear.

Pimpampum

¿Un libro? La Biblia.

¿Cómo ha vivido la muerte del Papa? Lo he sentido, pero yo creo en Dios y practico a mi manera. La Iglesia es otra cosa.

¿Una película? Para película, la mía: Aventura en África.

¿Un lugar para vivir? Como país, España; como ciudad, Madrid o alguna con playa.

¿Un actor? Javier Bardem.

¿Una actriz? Ahí ando perdido.

¿Un boxeador? Javier Castillejo.

¿Un ídolo? Nunca he tenido ídolos.

¿Una comida? La paella.

¿Un día perfecto? No existen, pero un día bonito sería aprovechar para pasear con mis hijos.

¿Algo que deteste? La mentira, la falsedad, la envidia.

BIO

Madrileño, del barrio de Vallecas, nació el 22 de marzo de 1968. De niño, sus padres se trasladaron a Alemania, donde vivieron seis años. A su regreso a España, se instalaron en la localidad madrileña de Parla. Está casado y tiene dos hijos: Saray, de ocho años, y Javier, de cuatro. Mide 1,75 m.

EEUU marca el ritmo

AA Javier Castillejo, el Lince de Parla, se le considera el mejor boxeador español del siglo xx. Seis veces campeón de Europa y del mundo superwelter y dos veces interino. Dos ocasiones campeón de España welter, una superwelter, tres del mundo hispano superwelter y dos de la Unión Europea del peso medio. Su récord: 63 combates, con 58 victorias (39 por k.o.). Ahora, recupera su título mundial superwelter por la negativa de Winky Wright a pelear. La razón: prefería un combate con el puertoriqueño Tito Trinidad, porque le reportaría una bolsa mucho mayor. Es el problema del lince, que en EEUU no gustan los púgiles europeos. No se les conoce y no generan ingresos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento