Carolina Marín
La jugadora española de bádminton Carolina Marín, durante el Abierto de China. BWF

Fue una gran victoria de la onubense, que demostró que está en el buen camino y que supo salir airosa de un reto al que todavía no se había enfrentado desde su regreso por lesión. La triple campeona del mundo tuvo que batallar durante casi una hora contra la séptima favorita, que firmó un comienzo demoledor, pero que poco a poco fue siendo víctima del juego de la andaluza, capaz de soportar bien la tensión del duelo y algunos intercambios casi 'eternos'.

"Sabía que sería difícil, ya que ella estaba jugando en casa. Fue difícil controlar los intercambios y mi objetivo era cansarla. Creo que estoy mejorando y lo más importante es que tengo mucha confianza en mi juego, eso es importante. Tampoco siento ningún dolor y sólo quiero seguir mejorando y controlar en ocasiones mi estado mental", expresó Marín en declaraciones recogidas por la web de la Federación Mundial.

Bing Jiao salió a la pista apoyada por su público y con la lección aprendida de haber perdido cuatro de sus cinco enfrentamientos con la campeona olímpica. El partido empezó igualado, pero la china aceleró tras el empate a diez del primer juego y encadenó seis puntos consecutivos para abrir una brecha en el marcador que le permitió adjudicárselo.

Carolina Marín había acabado mal ese primer juego, con sólo un punto de los últimos doce, pero sacó a relucir su carácter y fortaleza mental. Comenzó a dominar a la asiática, moviéndola inteligentemente de lado a lado, y pese al equilibrio inicial, esta vez fue ella la que se escapó para llevar el partido a un tercer y definitivo juego.

La española continuó dominando y pareció tener encarrilada su victoria cuando se escapó por siete puntos, pero Bing Jiao supo equilibrar el marcador (12-12) y poner más emoción. La onubense terminó con ella rápidamente, gracias a su calma y su resistencia, esa que le llevó a aguantar un intercambio de 38 golpes que cayó de su lado y que le impulsó hacia unas semifinales donde se medirá a la japonesa Sayaka Takahashi, 16 del mundo y a la que ha derrotado en cuatro de sus cinco enfrentamientos, el último precisamente en este mismo torneo en 2018.