Capello y Quique
Capello y Quique, durante una parte del encuentro. (Efe) Efe

Fabio Capello afirmó tras la victoria del Real Madrid en Valencia que creía que su equipo "había tenido suerte" y que el resultado "no había sido justo" para el rival.

"El Valencia ha tenido oportunidades para hacer gol y me ha gustado mucho como equipo, sobre todo en la primera parte, aunque las ocasiones más claras las han tenido en el segundo tiempo", afirmó el italiano.

Para el Valencia ha sido un problema tener que hacer el cambio de Villa (Capello)

Capello también valoró la retirada de Villa en el minuto 15 de juego y dijo que esa ausencia había perjudicado al rival: "Es un futbolista que se mueve con peligro y chuta desde cada posición. Para el Valencia ha sido un problema tener que hacer el cambio".

El entrenador madridista destacó la jugada de equipo con la que había llegado el gol e indicó que Raúl había estado bien y además había marcado un tanto que vale tres puntos "importantes, pero no definitivos". En este sentido destacó que ganar al Valencia es una buena noticia, porque este va a ser un campo muy difícil para todos.

Quique: "Estamos enfadados por perder, no por el juego"

Por su parte el entrenador del Valencia, Quique Sánchez Flores, afirmó en la sala de prensa que el equipo "echó en falta el acierto en el remate final".

"Ellos tuvieron más pegada que nosotros. Estamos enfadados por perder, pero no por el juego. Lo que pasó es que el equipo que menos ocasiones tuvo consiguió ganar. Estamos en una situación altamente negativa y los jugadores, tras un buen partido, se van sin puntos", indicó.

Lo que pasó es que el equipo que menos ocasiones tuvo consiguió ganar (Quique)

Respecto a la sustitución de Villa, apuntó que tanto él como Morientes estaban con problemas y decidieron que tenía que jugar sólo uno de ellos y reconoció que "no salió bien".

"Lo que sí nos condicionó fue el gol de Raul. Quedan muchos puntos, aunque no esperábamos un mes de noviembre tan desgraciado cómo este", indicó Quique, quien señaló que no hay que perder la ilusión, aunque el equipo está cuatro o cinco puntos por debajo de lo previsto.