Cesc Fábregas se ha convertido en un involuntario foco de atención de los tabloides británicos tras su participación en la celebración de la victoria en el Mundial de Sudáfrica de la selección española. Durante la presentación de Pepe Reina, Carles Puyol y Gerard Piqué colocaron la camiseta del Barça a Cesc y el portero del Liverpool gritó "el futuro del Barcelona", en referencia al capitán del Arsenal.

Esto es para los jugadores, los aficionados y el técnico del ArsenalLa broma tiene su miga, ya que durante este verano se está especulando, y mucho, con la posibilidad de que el jugador catalán recale en el equipo de la ciudad condal. El nuevo presidente del club, Sandro Rosell, tiene claro que el gunner es uno de sus objetivos prioritarios y uno de los más deseados por la afición.

Algunos medios ingleses ya han asegurado que la broma de dos de los pesos pesados del vestuario del Barça ha enfadado a los fans gunners. No sólo los aficionados británicos se sintieron ofendidos: fue el único momento en el que se oyeron pitos entre la gran masa reunida en Príncipe Pío.

Se sabe que a Fábregas no le desagradería que se consumara el traspaso, pero el equipo londinense es el club que le ha catapultado al estrellato y no quiere protagonizar ninguna polémica; tras la victoria española dedicó el triunfo al Arsenal: "Esto es para los jugadores, los aficionados, para todos los empleados y el técnico del Arsenal, Arsene Wegner".

Cesc, por si acaso y consciente de la repercusión de esa imagen, se resistió y se quitó la camiseta del equipo catalán inmediatamente.