Brigitte Yagüe
Brigitte Yagüe, en acción. GTRES

Cuando y como ha querido. Con una mezcla de sentimientos, pero segura del paso, la taekwondista española Brigitte Yagüe ha puesto punto y final a su exitosa carrera deportiva porque su cuerpo le ha dicho "basta". Podría parecer que es una mala noticia, pero la propia deportista se encarga de darle otro sentido a todo esto. "Me reconcilio con la felicidad. Mi familia no me veía feliz, para ellos es un alivio. Y para mí también", afirma en una charla con 20minutos.

¿Por qué ahora sí y no en 2007? ¿Qué ha cambiado?
Esta vez no ha sido por la lesión. En 2007 tenía programada la retirada por una lesión que fue muy dura y difícil de asumir. Pero creo que retirarte por una lesión no es lo suyo. Si una sigue motivada por el taekwondo no se puede retirar. Lo que hice es darme tiempo, para volver a motivarme y a disfrutar. Lo que ha cambiado es que ahora no me retiro por una lesión, sino porque mi cuerpo no aguanta. El cuerpo me ha dicho basta.

¿Ha llegado a sufrir?
Sí, mucho.  Sufro dentro de la pista, el ritmo de combate lo tengo que hacer muy bajo. En el momento que aprieto un poco, me dan calambres. Cuando salgo de un campeonato me siento mal... No estoy lesionada pero mi cuerpo me está diciendo basta. Llevo meses intentando ver cómo puedo solucionar el tema físico, he hecho de todo para intentar llegar bien a un campeonato, pero llego cansada, no recupero entre combate y combate, cada vez voy a peor...

Por lo que me dice, pesa más lo físico que lo psicológico...
Sí, por su puesto. Es un quiero y no puedo. Me encuentro perdida en los combates, porque tengo claro lo que tengo que hacer pero mi cuerpo estaba tan cansado que no me responde al cien por cien. Llega un momento en el que estás sufriendo porque no te diviertes ya. Y un deportista se mueve por objetivos, y en el momento que pierdes eso, no puedes mantenerte en la élite, que es donde yo quiero estar.

Los Juegos están cerca en el tiempo, pero muy lejos en entrenamientos

¿Ha sentido presión del exterior?
No, para nada. La federación me ha apoyado en todo. Y los míos también. Pensaban que después de Londres me retiraría, pero aquí estoy. Mi entorno me dice que no me pueden pedir más y que me estaban viendo infeliz, así que para ellos es un alivio. Para mí también lo es porque me reconcilio con la felicidad.

No sé si darle la enhorabuena o mandarle ánimos...
(risas). Estoy triste por una parte porque dices adiós a la competición y eso es muy duro; por otra, estoy alegre porque he conseguido todos mis objetivos, he aguantado más d elo que hubiese imaginado y siempre me he sentido muy arropada por la afición y por los medios. En mi despedida me he sentido como siempre lo he soñado.

Las olimpiadas están a la vuelta de la esquina y era clara opción de medalla. ¿No le da pena?
Los Juegos están cerca en el tiempo, pero muy lejos en entrenamientos. No puedes ir a una olimpiada sin preparación. El objetivo no es ir a una olimpiada, es ir preparada, a ganar. Y yo ahora mismo no lo estoy. No me veo capaz de lograr una medalla y prefiero decirlo ahora para que la Federación tenga margen de maniobra.

¿Cómo define su carrera deportiva?
Increíble, no solo por los momentos de subir al podio sino por las vivencias vividas. Eso no va a cambiar nunca. Me quedo con muchas amistades.

Conozco muchos deportistas que han sido los reyes de su deporte pero luego no han sabido gestionar su retirada

¿Se arrepiente de algo?
Supongo que en muchos momentos no me he comportado de la mejor manera, pero me gustaría que, si he cometido algún error, me lo perdonen. Tengo buen corazón.

¿Con qué medalla o triunfo se queda?
Con la sensación de Londres. ¡Me costó ocho años conseguirlo! Y si hablo de medallas, con las de los Mundiales, porque eso es lo que me ha hecho diferente. Con esas seis medallas mundiales he hecho historia en el taekwondo.

Es ya un mito del deporte español. ¿Cómo le gustaría que la recordaran?
Como una luchadora y una soñadora. Soy piscis, y me guío siempre por los sueños y las señales. Y siempre me ha ido bien.

Dice que se reconciliará con la felicidad. ¿Qué es para usted a felicidad?
Levantarme todos los días con una sonrisa en la cara y acostarme con otra.

¿Cómo se imagina su futuro?
No quiero decidir muchas cosas a corto plazo. Llevo tiempo planificando mi retirada y, por ende, mi futuro. Los planes ya los he ido haciendo. Ahora no tengo prisa. No me quedo colgada económicamente, tengo mi gimnasio y me voy a sacar la carrera de psicología. Quiero ayudar a los deportistas a conseguir sus metas.

De no haber sido taekwondista, ¿a qué se habría dedicado?
¡Qué complicado! (risas). No me gustaba estudiar, era muy cabra loca. Gracias al deporte me he centrado muchísimo. En el taekwondo me ha ido muy bien, he sabido administrar mi éxito porque no soy nada derrochadora.

No me gustaba estudiar, era muy cabra loca. Gracias al deporte me he centrado muchísimo

¿Hay futuro en el taekwondo español?
Sí. Siempre he dicho que España tiene un don para el taekwondo: cuando uno se retira, siempre sale otro. Eso es lo bueno y lo malo, porque a veces la gente se acostumbra a que haya muchos campeones del mundo y se deja de valorar.

¿Recomendaría el deporte de élite a los chavales?
Sí, si tienes cualidades y ese don que hay que tener. La élite te da cosas muy buenas: rodearte de gente sana, conocer otras culturas... Sin embargo, también tiene cosas negativas, como las lesiones o estar preparado para tu retirada. Tienes que asumirla. Conozco muchos deportistas que han sido los reyes de su deporte pero luego no han sabido gestionar su retirada. Solo se han dedicado a eso y no saben hacer otra cosa, por lo que psicológicamente no ha sabido superar el dejar de competir.

BIO Brigitte Yagüe (Palma de Mallorca, 15 de marzo de 1981) es una deportista española que compite en taekwondo. Plata Olímpica Londres 2012, también es Tricampeona Mundial y Tetracampeona Europea. Además, es directora del Club Elite Ramos & Brigitte, de Taekwondo.