El centrocampista inglés del Real Madrid David Beckham aseguró en su última rueda de prensa como jugador blanco que la reticencia del club a ofrecerle un contrato convincente de renovación le llevó a tomar la decisión de fichar por el equipo estadounidense LA Galaxy.

"La primera vez que me di cuenta que dejaría el Madrid fue hace seis meses, en enero, cuando me dijeron que no me iban a renovar. Entonces fue cuando supe que tenía que decidir mi futuro. Dejar el Real Madrid es muy difícil, pero creo que mi futuro es brillante y es algo que me apetece mucho ahora", comentó el inglés.

La primera vez que me di cuenta que dejaría el Madrid fue hace seis meses, en enero, cuando me dijeron que no me iban a renovar.

Al contrario que los recientes comentarios del presidente del club, Ramón Calderón, Beckham dijo que no había tenido ningún acercamiento del club para persuadirle de su marcha y también negó que hubiese una cláusula de excepción por la que él pudiera revertir el acuerdo.

"No he tenido contacto con el presidente sobre nada. El contrato se firmó hace pocos meses, todo el mundo sabe cuándo lo firmé. Mi último partido será el domingo", advirtió el centrocampista.

"No hay cláusula con Los Angeles que diga que se puede modificar. He jugado con el Real Madrid durante cuatro años y ha sido un tiempo increíble. Con fortuna acabará ganando la Liga. Pero eso es todo".

Beckham dijo que no había tenido ningún acercamiento del club para persuadirle de su marcha.

Elogios a Rául

"Quiero desear al Real Madrid y a su capitán mucha suerte. No me puedo marchar sin destacar la labor de Raúl. Es un verdadero bastión del madridismo. Ha sido un placer compartir estos años con él, una persona en la que reflejarse, una luz", afirmó Beckham sobre su compañero Raúl González.

"Ha aguantado mucho durante este tiempo, y es admirable cómo actúa. Su labor debe ser reconocida por todos", quiso manifestar en su última respuesta sin que ningún medio le preguntara sobre el capitán.

El inglés se despidió con unas palabras en castellano: "Muchísimas gracias a toda a la gente, a la afición del Bernabéu, a mis compañeros, a los entrenadores, gracias de corazón a todos porque ha sido un honor jugar aquí. Digo adiós muy triste y además me disculpo por mi español".