Gol de Messi
Leo Messi celebra uno de sus goles con el Barça ante el Manchester United. EFE

Messi lo tiene claro, este año quiere la Champions sí o sí. El argentino llevaba seis años sin marcar en los cuartos de final del torneo continental, y ayer rompió la racha a lo grande para acabar con la resistencia del Manchester United y llevar al Barça a las semifinales, donde se medirá a Liverpool u Oporto.

La ventaja de los azulgrana era importante tras el 0-1 de la ida en Old Trafford, pero pronto se encargó de dejar claro el equipo inglés que no venía de paseo al Camp Nou, el escenario en el que su entrenador, Solskjaer, se convirtió en héroe en la final de hace 20 años como jugador. En el primer minuto, Rashford le ganó la espalda a la zaga local y su remate, con la puntera, se estrelló en el travesaño.

Fue un inicio atrevido el de los red devils, que apretaron a un Barça desorientado y que apenas salía de su campo. Eso sí, apenas duró poco más de un cuarto de hora, lo que tardó en Messi en agarrar un balón en la frontal y con un ajustado disparo pegado al palo hacer el primero del partido.

El tanto tuvo un efecto devastador sobre el United, que se quedó muy tocado. Una perdida en la frontal poco después la aprovechó de nuevo Messi para sacarse un disparo, esta vez con la derecha. El chut no fue excesivamente bueno, pero De Gea se lo tragó, se le coló el balón por debajo del cuerpo y entró manso en la portería británica.

Fueron los mejores momentos del Barça, desatados bajo el mando de Leo. Una jugada maravillosa del argentino, que volvió loco a Jones, continuó en Jordi Alba y su pase lo remató Rakitic, que se encontró con un De Gea que esta vez tuvo suerte.

El dominio del encuentro ya era absoluto del Barça, y solo era cuestión de tiempo que llegara el tanto de la sentencia. Y éste llegó en una jugada aislada en la que Coutinho recogió el balón a varios metros de la frontal, levantó la cabeza y se sacó una rosca que se coló por la escuadra aprovechando que el guardameta español estaba adelantado. El brasileño lo celebró de una manera reivindicativa, respondiendo a las críticas que ha recibido por su juego.

La última media hora sobró, con un Barça que se conformaba con la comodísima victoria y un United que era un querer y no poder, demostrando una absoluta falta de recursos en ataque.

El marcador no se movió, y el Barça se clasificó tres años después para las semifinales de la Champions. Con la Juventus de Cristiano eliminada y el City contra las cuerdas, los de Valverde son ahora mismo los grandes favoritos para ganar la competición.