Barça
Los jugadores del Barça, tras recibir un gol. EFE

El Barcelona de los Vilanova, Messi, Xavi, Piqué y compañía encajó anoche uno de esos resultados que quedarán para la historia del deporte rey.

Una goleada —4-0— que aleja la final de Wembley y que hace temblar los hasta ahora estables cimientos de Can Barça.

En el ánimo de los culés ha sentado muy mal el 'repaso' —como reconoció el propio Piqué— que sufrieron en Múnich, donde el actual campeón de la Bundesliga anuló cualquier calidad futbolística que ha llevado estos últimos años al Barça a ser admirado, respetado y difícilmente copiado.

El Barcelona ha caído de sopetón en una depresión

Fue un resultado que recordó al de Atenas hace casi 20 años. Un 4-0, curiosamente el mismo marcador que en Múnich, que significó la debacle del histórico 'Dream Team', que quedó sepultado tras ese resultado ante el Milan de Fabio Capello.

En Múnich las sensaciones fueron las mismas. El Barcelona ha caído de sopetón en una depresión que le ha conducido no sólo a no contemplar la opción de remontar el 4-0, sino ni siquiera a evocar a la épica.

A pesar de la tensa calma que este miércoles recorre Can Barça, este resultado podría desatar la caja de los truenos si el Barcelona no arregla su imagen en el partido de vuelta con una actuación a la altura del nivel que puede alcanzar el fútbol del equipo catalán.

Vilanova, en el ojo del huracán

En el centro de las críticas está Tito Vilanova. Su falta de reacción ante el varapalo contra el Bayern le pone en el centro del huracán que, de no arreglarlo en la vuelta, podría llevárselo por delante.

José María Minguella, exagente y descrubridor de Messi, aseguró que el padre del argentino le había dicho que el crack "no estaba para jugar". Sin embargo, Messi jugó todo el partido. Y el delantero fue un fantasma pero nadie tomó la decisión de quitarle. Y no solo eso. El técnico hizo un solo cambio, y fue en el minuto 82 con 4-0 en el marcador.

El Barça llegó a esta eliminatoria con la Liga sentenciada, pese a no ganar ninguno de los dos partidos contra el Real Madrid. En la Copa, los culés fueron eliminados, presisamente, por los blancos. Y en la Champions, el equipo de Vilanova acudía a esta cita tras pasar una agónica eliminatoria de octavos —con remontada incluida— y dejar en cuartos en la cuneta al PSG, al que no le ganó ni en la ida (2-2) ni en la vuelta (1-1).

Unos hablan de fin de ciclo. Otros, de, simplemente, un mal partido. De hecho, el Barça podría ser campeón de Liga este mismo sábado, algo que podría calmar las cosas.

Encuesta

¿Estamos ante un fin de ciclo en el Barça tras su derrota en Múnich?

Sí. Es un equipo que debe renovarse por completo.
31,4 % (781 votos)
No. Va a ganar la Liga y ha llegado lejos en las otras competiciones.
28,03 % (697 votos)
Un partido no puede marcar la trayectoria de un equipo.
40,57 % (1009 votos)