Jones
La atleta norteamericana llora desconsolada tras decir adiós al deporte. (EFE) efe

Marion Jones, que declaró este viernes haberse dopado antes de los Juegos Olímpicos de Sidney y declararse culpable de los cargos de mentir a los investigadores federales, anunció su retirada del deporte al salir de los juzgados.

"A todos ellos los he humillado, a mi país, y a mí misma", declaró Jones. "Siento una gran vergüenza al estar ante ustedes y reconocer que les he fallado en la verdad", agregó.

Jones, que a los 22 años era campeona del mundo, reiteró que estaba arrepentida y pedía perdón de corazón. "Sé que no será suficiente para poder paliar todo el dolor y la herida que les he causado. Pero también les pido que me perdonen por mis acciones y espero que ese sentimiento lo puedan encontrar dentro de su corazón", agregó.

Mi entrenador me decía que me pusiera el producto debajo de la lengua por unos segundos y que lo tragase, sin más explicación

Jones reconoció que había consumido esteroides desde septiembre de 2000 a julio de 2001 y explicó que Trevor Graham, su entonces entrenador, le dijo que lo que tomaba era aceite de linaza, pero en realidad era el esteroide sintético conocido por su nombre en inglés "the clear". "También podía comprobar que era mucho más rápida en la recuperación física y hacía mejores tiempos", agregó Jones. "Mi entrenador me decía que me pusiera el producto debajo de la lengua por unos segundos y que lo tragase, sin más explicación", comentó.

El reconocimiento de Jones justifica todas las acusaciones de los principales implicados en el caso de los laboratorios BALCO, entre ellos su fundador y presidente, Victor Conte, que siempre dijo que el "ángel" de las pistas se había dopado.

Podría ir a la cárcel

También es un completo fracaso para el sistema de control antidopaje establecido en los distintos organismos internacionales que rigen el deporte, incluida la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

El laboratorio "BALCO" fue el responsable de producir el esteroide sintético conocido como THG que era indetectable en los controles antidopaje a que fue sometido Jones.

Jones, al margen de haber dicho adiós a la competición, se enfrenta a una posible condena de seis meses de prisión. Casada recientemente con el también ex velocista Obadele Thompson, reside en Austin (Texas).