Astana en la presentación del Tour
El equipo Astana, en la presentación del Tour 2007. (EFE) EFE

El escándalo del doping sigue salpicando al ciclismo y, en particular, a los equipos que albergan a ciclistas que han infringido las reglas del deporte sobre dos ruedas.

En esta ocasión, el director de la Vuelta a Alemania, Kai Rapp, quiere impedir la salida del equipo Astana en la carrera que se celebrará el mes próximo, tras su expulsión del Tour de Francia por el positivo de su líder Alexandre Vinokourov.

"Astana va a tener un problema con nosotros. Nosotros no lo vemos en la salida", señaló Rapp en declaraciones a la edición digital del semanario "Der Spiegel".

Rapp quiso precisar que, en estos momentos, se está analizando si es posible la expulsión de equipos o corredores concretos. Al tratarse de una carrera que se rige por las normas de la Unión Ciclista Internacional (UCI), en principio deberían ser aceptados todos los equipos que tengan licencia, explicó.

Para Rapp, la Vuelta a Alemania debe asumir un papel precursor sobre el futuro de este deporte. "Aquí se decidirá en qué dirección marcha el ciclismo. Las cosas no pueden seguir como hasta ahora. El sistema ha fracasado completamente", señaló.

El director de esta carrera aseguró que aún antes de que comience la vuelta, se investigará a todos los corredores en busca de sospechas de dopaje, gracias a la colaboración de todos los equipos y asociaciones. "Como organizadores no podemos hacer nada nosotros solos. Hay que cuestionarlo todo", señaló.

La Vuelta a Alemania se desarrollará del 10 al 18 de agosto, desde Saarbrücken hasta Hannover.