La callada por respuesta.

Esa frase es la que describe lo que pasó anoche en los vestuarios del Nuevo Carlos Tartiere. El seleccionador se negó a dar rueda de prensa , lo que lo coloca -más aún- en el ojo del huracán.

Y no queda ahí la cosa. Al parecer, Luis Aragonés le ha dicho a sus más allegados que no volverá a hablar para los medios, es decir, para la afición.Aragonés esp

La cadena Cuatro asegura que el seleccionador le dijo a su amigo Jesús Paredes en la mañana de ayer que no volvería a charlar con los medios ni a dar ningún tipo de declaraciones, mientras que por la noche esas mismas palabras las ratificó ante Villar y Padrón, responsables de la Federación Española de Fútbol.

Así que queda claro que el seleccionador no responderá a las dudas que cree la selección entre los aficionados y entre los medios.

Casi se golpea con otro coche

Luis Aragonés decidió no acompañar al resto del cuerpo técnico y a algunos de los jugadores de la selección española en su regreso a Madrid.

El seleccionador nacional ha preferido realizar el trayecto de vuelta a la capital de España desde Oviedo en coche, evitando por segunda vez a los medios de comunicación, tras negarse a hablar después del partido contra Letonia.

Pero le pudo salir caro a Luis ese gesto.

Según 'cazaron' las cámaras de Cuatro, el seleccionador, cuando pretendía entrar a su casa, atisbó a unos fotógrafos, y, para que no le hicieran fotos, dió marcha atrás con su coche hasta el punto de casi darse con el vehículo que le seguía, que incluso tuvo que apretar su claxon para avisar a Aragonés.Aragonés esp

Esté frenó en seco, y abrió la puerta de su coche para disculparse ante el joven al que casi da.

La cosa no pasó a mayores y Luis entró a su casa a través del garaje.

Quizá con este susto se le quiten al seleccionador las ganas de irse por su cuenta y vuelve a hacerlo con todo el equipo, medios de comunicación incluidos.