Dani Alves, entre Palop y Robinho, en una jugada del partido de ida de la final de la Supercopa
Dani Alves, entre Palop y Robinho, en una jugada del partido de ida de la final de la Supercopa (EFE). Eduardo Abad / EFE

El brasileño Daniel Alves pudo jugar contra el Real Madrid su último partido con el Sevilla.

El jugador espera que el club acepte la oferta que ha hecho el Chelsea y no quiere disputar la previa de la Liga de Campeones, pues ello lo inhabilitaría para jugar competición europea con su próximo equipo.

Daniel Alves, que llegó al Sevilla en enero de 2003, tiene contrato con el club andaluz hasta junio de 2011 y su cláusula de rescisión unilateral es de 60 millones de euros.

El presidente del Sevilla, José María del Nido, admitió el pasado viernes que había rechazado dos ofertas por el futbolista de 35 y 32 millones, una de ellas procedente del Chelsea, cuyo entrenador, José Mourinho, ha admitido que desea contratar a Alves.

Alves tiene contrato con el Sevilla hasta junio de 2001 y su claúsula es de 60 millones de euros

Hasta este verano, y a pesar de que ha contado con propuestas firmes como la que le hizo el Liverpool hace un año, Daniel Alves nunca había mostrado con tanta claridad su deseo de marcharse pero, al regreso de las vacaciones, instó al club "por respeto" a que estudiase la posibilidad de venderlo.

En las tres ruedas de prensa que ha ofrecido desde que volvió, Alves ha ido subiendo el tono de sus declaraciones y la pasada madrugada llegó a anunciar que se está pensando si jugar el miércoles el partido de la previa de la Champions.

Oferta fuera del mercado

La postura del club, según explicó el presidente Del Nido en una declaración oficial que hizo el viernes -el dirigente no admitió preguntas al respecto- es "la misma que ha mantenido el Sevilla con éxito en los últimos años, no vender a menos que llegue una oferta considerada fuera de mercado".

Del Nido y el director deportivo, Ramón Rodríguez 'Monchi', se comprometieron el verano pasado a considerar las ofertas que llegasen por Alves y el mandatario dijo al respecto que ha "cumplido escrupulosamente con ese compromiso porque las ofertas se han considerado, pero han sido rechazadas".

La decisión no se hará esperar más allá del miércoles
En cualquier caso, el desenlace de este culebrón no se hará esperar, como ocurrió hace dos años con un caso similar, el de Sergio Ramos, traspasado al Real Madrid minutos antes del cierre de plazo de inscripción de jugadores.

Esta vez, la decisión se precipitará tras el partido del miércoles: si Daniel Alves no juega frente al AEK, su rebeldía se habrá consumado y habrá que encontrar una salida al conflicto; si lo hace, se antoja complicado que ningún club pueda pagar por un jugador inhabilitado para la competición continental.