Fernando Alonso.
Fernando Alonso, en la sala de prensa del Gran Premio de Mónaco. EFE

Fernando Alonso sigue pendiente de su futuro. El asturiano manifestó hace unas semanas que se iba a dar de plazo dos carreras para ver cómo respondía su R28 y así decidir su futuro de cara a la temporada de 2009.

De hecho, pidió a los ingenieros de Renault que dejaran de pensar en el actual coche y se dedicaran a pensar en el monoplaza de 2009.

El verano es un punto crucial para las escuderías. Ahí comienza el diseño de los bólidos de la siguiente temporada y por ahí entran los departamentos financieros. Se elige si progresan las inversiones en evolución o si se zanjan para construir coches más potentes en el curso venidero.

Todo gira en torno a la decisión que pueda adoptar Fernando Alonso con Renault. Esto bloquea el mercado. Si sale de la escudería francesa, habrá movimientos sísmicos en el 'paddock', pilotos y patrocinadores de un lado a otro.

De momento, la escudería que está sonando con más fuerza como futura compañera de viaje de Alonso es BMW, pero el asturiano aún no ha tomado ninguna decisión.