Fernando Alonso.
Fernando Alonso, acompañado por el médico de la FIA tras el accidente de Australia. EFE

Fernando Alonso todavía no tiene el OK de la FIA para poder correr este fin de semana en el GP de Bahréin. Tras el accidente que sufrió en Australia, el piloto asturiano debe someterse a un protocolario chequeo médico para que el organismo internacional le autorice a participar en la carrera del desierto. Y ese examen tendrá lugar mañana jueves.

Como es habitual cada vez que se produce un accidente de esa envergadura, en el que un piloto soporta muchas fuerzas G, la FIA obliga al accidentado a someterse a una revisión médica el jueves previo al siguiente Gran Premio como medida de precaución.

Un responsable de McLaren ha confirmado en el periódico británico The Sun, que Alonso pasará el examen en el circuito de Sakhir: "Como es habitual después de un accidente significativo, Fernando tendrá una reunión rutinaria con los médicos en el paddock el jueves por la mañana".

Aunque el propio Alonso aseguró que se encuentra en perfecto estado y totalmente recuperado del impacto, "he estado descansando y tengo muchísimas ganas de volver a ponerme al volante del coche", dijo el martes; lo cierto es que el piloto reserva de McLaren, Stoffel Vandoorne, estará presente en Bahréin por si tiene que ocupar el puesto del asturiano.

Desde la escudería británica, no obstante, entienden que la participación de Vandoorne no será necesaria y esperan que los médicos de la FIA no impidan a Alonso correr en Bahréin.