El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu.
El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu. ACN

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, aseguró que "no es posible" una candidatura para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 con Jaca-Zaragoza por requerimientos técnicos del olimpismo, aunque calificó de "excelente" la propuesta en ese sentido del ex presidente de la Generalitat catalana y ex alcalde Pasqual Maragall que expresa la voluntad de "a pesar de competir, poder darse la mano".

En declaraciones a 'Catalunya Ràdio' recogidas por Europa Press, dijo que la candidatura olímpica es "claramente oportuna" y expresó que Barcelona no necesita los acontecimientos para lograr objetivos, pero "puede ayudar mucho a cumplirlos" los de ser motor económico y capitalidad de Cataluña y sur de Europa.

Dijo que se trata de "un proyecto de ciudad y de país" a medio y largo plazo

Afirmó que la idea de ser candidata olímpica surgió de él y recordó que en cada escuela e instituto que visita le preguntaban si podrían vivir unos Juegos Olímpicos. Dijo que presentarse a los de invierno era lo "más factible".

Hereu aseguró que cuando Madrid no consiguió ser la sede olímpica de 2016 comenzó a ver la propuesta barcelonesa como factible y pidió que se analizase si técnicamente era posible una candidatura. Aseguró que habló en noviembre con el Comité Olímpico Español, que lo vio bien y que tenía posibilidades una candidatura de Barcelona con los Pirineos.

El alcalde aseguró que en Barcelona se pueden hacer pruebas 'indoor' y el resto en los Pirineos y que se trata de "un proyecto de ciudad y de país" a medio y largo plazo, en el que no habrá nada artificial. Ahora, dijo, es tiempo de comenzar a trabajar en el expediente.

Aseguró que una vez presentada la candidatura llamó al alcalde de Zaragoza y recordó que no es la primera vez que un comité olímpico tiene que decidir entre dos ciudades. "No tenemos que pedir permiso a nadie" para presentarse, aseguró, señalando que Barcelona irá a "ofrecer lo mejor y competir".

Dijo que la candidatura olímpica no marca la agenda de la ciudad para los próximos años y dijo que el 2010 estará basado en la lucha contra la crisis y tirar adelante un espacio público más ordenado. "Tenemos que pensar qué hacer en el futuro", pero destinando los recursos a lo "prioritario", añadió.

Jordi Hereu reconoció que frente a la crisis económica el Ayuntamiento de Barcelona está poniendo "toda su solvencia" al servicio de la sociedad.