La contundente goleada encajada el domingo en el campo del Atlético (4-0) ha dolido a la afición del Real Zaragoza, que empieza a perder la confianza en su equipo. La temporada empezó con la ilusión de lograr la clasificación para la Champions pero ese objetivo queda ya muy lejos. El Zaragoza es un equipo mediocre y su defensa un regalo para cualquier rival de entidad. Así se lo hizo saber el Barça (4-1) y el domingo el Atlético (4-0). Ni los jugadores rinden, ni Víctor Fernández ha dado con la tecla.