Abel Resino
Abel Resino, entrenador del Atlético de Madrid. (EFE) EFE

Abel Resino se ha hecho con las riendas del Atlético de Madrid y le ha ganado la mano a Javier Aguirre en el corto plazo, a expensas de meterse en Europa e igualarle en el largo. Así lo han confirmado los resultados conseguidos ante los mejores equipos de Primera división, vulgarmente llamado 'Los Alpes'.

En esos cuatro enfrentamientos, seguidos todos ellos (Sevilla, Barcelona, Real Madrid y Villarreal), el técnico toledano ha conseguido acumular siete de los doce puntos en juego, en los que sólo cayó derrotado ante el Sevilla (0-1).

El Atlético ha recuperado el espíritu de las remontadas a base de buen juego

Además, las remontadas cosechadas ante el Barcelona (hace dos semanas, que concluyó 4-3) y, este domingo, ante el Villarreal (perdían 0-2 y acabaron 3-2), ambos en el Vicente Calderón, han confirmado la reaparición de un sentimiento rojiblanco maltratado en los últimos años: La ambición.

Y de eso, mucho depende Abel Resino, ése al que se le criticó y responsabilizó por la eliminación en Liga de Campeones al plantear rácanamente el partido de vuelta de octavos ante el Oporto (0-0); ese mismo que dejó a Forlán en el banquillo a pesar de la necesidad de marcar en territorio luso para lograr la clasificación y ése que ha preferido darle descanso a Agüero cuando más necesita a su estrella el equipo.

El Atlético marcha quinto

Al margen de ese error humano, el entrenador consiguió recuperar anímicamente al equipo de cara al último duelo con uno de sus rivales directos. Además, podrían haber sido nueve puntos y no siete, si el árbitro del derbi madrileño, Fernández Borbalán, hubiera anulado el gol de Huntelaar en claro fuera de juego (1-1).

Abel ha cambiado el juego y la cara de los jugadores

En la primera vuelta, con Javier Aguirre al frente del equipo, el Atlético sólo sumó un punto en esos cuatro partidos (empató en El Madrigal y perdió los otros tres), el equipo daba muestras claras de poco trabajo táctico y era más fácil contar los errores defensivos que los goles conseguidos. Pese a ello, Forlán y Agüero mantenían a flote al equipo y al entrenador mexicano.

Ahora el Atlético es quinto, a dos puntos de distancia del cuarto clasificado (Villarreal, que tiene la diferencia de goles perdida) y que supone el primer puesto que da uno de los billetes para disputar Liga de Campeones. Además, la afición respalda a Abel, después de comprobar que los números reafirman el trabajo diario y que el error europeo fue simplemente eso, un error.