Un nueva ocupación

Era su nueva ocupación desde hacía dos semanas. Cuando pasaba la hora de los desayunos, se quitaba el mandil y cogía libreta y bolígrafo.

"Hoy pásate por la calle ancha que sale desde la rotonda. Echa también un ojo en el italiano, no vaya a ser que hayan hecho de las suyas", le dijo su jefe preocupado, mientras comenzaba a preparar las mesas para los almuerzos.

El chaval se lo tomaba casi a cachondeo, pero prefería salir a pasear en vez de estar poniendo cañas.

Una hora después estaba de vuelta en el restaurante para dar la última novedad a su jefe: "Casi todos tiran de ensaladas y gazpachos y el pollo es el rey en los segundos. Ninguno baja de los 8 euros en el precio del menú".

"Fenómeno, desde hoy nosotros lo ponemos a 7 euros, a ver si atraemos clientela", dijo el jefe.

El camarero, convertido en espía culinario, siguió pensando que estaba como una cabra.

 

Puedes seguirme en Twitter: @jaijime