Tele pública, ¿sí o no?

Una televisión pública (bien TVE, bien las autonómicas) al servicio del partido en el poder, en absurda competencia con las privadas y con agujeros económicos siempre en crecimiento, que al final terminamos sufragando todos vía impuestos. Es un modelo insostenible.

El Gobierno, por primera vez, afronta el problema y ha pedido ayuda a un consejo de sabios. Éstos, que no han tenido muy en cuenta las exigencias financieras, piden una televisión independiente, de calidad y servicio público y con menos publicidad. Eso pasa por aumentar la aportación del Estado.

¿Estamos dispuestos? ¿Queremos afrontar de verdad los gastos de una cadena pública y al servicio de todos? Yo sí, siempre y cuando TVE depure sus contenidos, apueste por la pluralidad y la imparcialidad y deje de operar con un ojo puesto en los índices de audiencia. Si no, creo que sólo queda una solución: declarar suspensión de pagos y echar el cierre. Y pronto.