Repulsión apasionada

Me pasa lo mismo que con las pelis de miedo, que te lo hacen pasar mal, pero que siempre vuelves a verlas. Les hablo, amados lectores, del reality Curso del 63, que emite Antena 3. En él se ve cómo un nutrido grupo de jovencitos se someten a la dura disciplina de la enseñanza de los años sesenta.

Pues bien, este programa me horroriza y me apasiona. Me horroriza porque me pone de los nervios ver los melindres y la mala educación de los jovenzuelos y jovenzuelas que salen (por no hablar de su analfabetismo) y porque me hace sentir abuelo cebolleta, al admirarme de lo mal que está la juventud. Pero por otro lado me encanta ver este reality.

En primer lugar porque es divertido. Al fin y al cabo, lo absurdo siempre ha sido una fuente inagotable de risas, y las reacciones de esta muchachada son absurdas hasta el delirio. Y en segundo lugar porque es gratificante ver cómo los retoños que participan en el concurso se van dando cuenta de lo fácil que lo han tenido hasta ahora.