Educación comprometida

Un instituto de Alicante crea una hucha solidaria y un sistema de microcréditos para alumnos sin recursos. La tele nos cuenta un cuento de navidad, con profesores buenos que alimentan a los alumnos pobres que llegan sin desayunar. Y como en una película empiezan las reacciones solidarias, y empresas y particulares quieren aportar dinero.

Pero como recuerdan los propios protagonistas, esto no es un cuento sino la realidad: deberíamos prestar atención a lo que de ella nos dicen desde el propio instituto. El IES Virgen del Remedio lleva años trabajando con unos programas de mediación social y cultural de los cuales nadie se hacía eco. Hace poco su comunidad educativa salió a la calle para denunciar el acoso y derribo al que les somete la Conselleria.

¿Por qué siendo un referente en cuanto a calidad les pone trabas de todo tipo en su trabajo de integración? Esta gente no sólo da de comer, igual que no sólo dan clases. Actúan contra la pobreza desde la educación pública y merecen un respaldo en su compromiso. Pero, claro, eso es difícil que salga en los cuentos.