Melancolía de nivel y mezcolanza rítmica

Antony and The Johnsons 100Es un tipo difícil de comprender, qué duda cabe. Antony Hegarty tiene y provoca un mundo propio anclado en una melancolía sugerente. Su voz lo es todo, aunque a algunos les ponga de los nervios.

Por eso The Crying Light (Rough Trade) ha de escucharse con calma, no en un coche a toda velocidad ni en el metro impersonal, sino apreciando cada matiz, que para eso el cantante los deja en el camino como migas de pan.

Lo nuevo de Antony and The Johnsons significa, qué raro, evasión e imaginación, y contiene sumas perlitas como Epilepsy Is Dancing o Aeon. Es para poner a todo volumen, si la situación así lo requiere.

Rash 100"Quizás tenga overbooking". Eso canta Rash en su último disco. Y a lo mejor no va desencaminado del todo, pues La vuelta al mundo en 24 horas (Sony-BMG) es un compendio inimaginable de toda la música que campa por ahí.

La mezcla no está del todo mal, muy en la onda de la fanfarria mestiza, aunque quizá desenfoque las intenciones del artista, que por momentos quiere ser Bunbury. Pero también Sabina, aunque para eso aún debe crecer en lo que a canallesca y desviada personalidad se refiere.

Le acompañan en este álbum Lichis, Hannah y Los Delinqüentes –siempre efectivos y divertidos–. Su debilidad, algunas rimas con los pienso y quiero, le desequilibran un poco. Y esos inevitables diminutivos, también. No obstante, en directo, seguro, convencerá.