Tiene narices

El PP se niega en el Pleno a que una comisión investigue quién manipulo el texto del Plan General de Ordenación Urbana gracias al cual, es decir gracias a dicha manipulación y a la eficaz obra depredadora de los Merkonsa, nos vamos a quedar sin pinos en el Pinar. ¡Tiene narices! Para esos egos desmedidos, la ley no cuenta en absoluto. En vez de detener su apestosa gula, es utilizada como cenicienta para que les limpie las letrinas. Y si no, pregunten al Sr. Alcalde: no sabe, no contesta. Pero es que aquí no se trata de aceptar la inocencia relativa de un hombre que, como los demás, es falible por naturaleza, sino la inocencia de un ángel que jamás puede pecar. Para el Sr. Alcalde el mal siempre es culpa de los otros. Así, el Derecho como protección de los débiles desaparece tras el Derecho como promoción de los hábiles, de aquellos que disponen de dinero y de relaciones para defender las causas más inverosímiles. Los árboles son los seres más inocentes de la creación. Los únicos que no tienen la culpa de nada. Que se juzgue -y se condene - a quien proceda, pero que nos los devuelvan ¡YA!