Ouhg, Yeaaah

Nadie me vio jugar a las canicas en calzoncillos, nadie me vio perder los granos en la plaza de mi pueblo. Me lo he currado duro con el inglés, todos mis discos son en inglés y me sé todas las posturas de un guitarrista internacional. Tengo cara de salvaje, me he esculpido el cuerpo en el gimnasio, doy el pego vestido de ángel del infierno, el paquete parece que me va a estallar el pantalón, sólo me falta que se ahoguen varios amigos en mi piscina y ya estaré en la cima. Cuando sobe a alguna mocita en mi camerino jamás sospechará que mi nombre es Luis y no Allan G.; cuando me aburra de ver cómo mi basura se incrusta como una lapa en tu acné juvenil; cuando mi cara de paleto me la refanfinfle en los papeles, lo confesaré todo: yo soy de Murcia... ¡Ja, ja, ja!

Por ahora hay que seguir con este aire de jet-lag perpetuo, beber té en botellas de bourbon, y, sobre todo, cantar en inglés. Nadie debe descubrir mi secreto: no tengo nada que decir.