Ofertas de vacaciones

Conviene fijarse en las ofertas de última hora para hacer el viaje de nuestra vida. Hay variedad, cantidad y calidad. Podemos ir a Marbella a visitar las mansiones de los implicados malayos; podemos otear con prismáticos el palacio de Marivent para pillar a la familia real «haciendo sus cositas» o, en su defecto, plantarnos en la redacción de El Jueves; podemos visitar la calle Génova de Madrid, o pasear por la T4 a ver si han reconstruido el parking...

Lo bueno es viajar con sonrisa bobalicona y cámara digital en ristre. Igual pillamos al monstruo de Leganés o coincidimos con algún tertuliano en el chiringuito. Georgie Dann está ahí fuera. ¿A qué estamos esperando?