Píldora gratuita

Pero en este caso ocurre como con el uso del preservativo para prevenir el sida. ¿Quién en su sano juicio no está a favor de evitar el contagio de una enfermedad terminal gracias al uso del condón? ¿Quién con dos dedos de frente no está de acuerdo con evitar un embarazo no deseado a una adolescente? Los argumentos que sustentan que dar gratis la píldora puede fomentar la promiscuidad me parecen una soberana tontería. ¿Acaso creen que las chicas que llegan a este punto no pasan un mal trago teniendo que perder tiempo y pudor para arreglar el desaguisado? Entre tanta duda y contradicción, aún queda tiempo para la sonrisa: nuestro sistema sanitario cubre el 40% del gasto si las pastillitas se adquieren en una farmacia, pero es totalmente gratis si la pide un pensionista. Abueletes del mundo, tomad nota...