Pases y pasos

Las dos tienen un riesgo: debajo hay pirañas. Las pasarelas de ropa se llaman «desfiles». En los militares hay apabullantes uniformes, acojonantes misiles, ruidosos aviones: todo vale para desfilar. Hay quien lleva hasta cabras... Ningún desfile sería nada sin un ritmo, sin un paso.

La música militar (¡oxímoron!) marca el paso de los/as aguerridos/as salvadores/as de la paz. No así la música de los desfiles de moda. Aquí el tempo es un misterio. Diseñadores y estilistas se devanan los sesos para sorprender a la hora de presentar una colección, pero, ¡ay!, las modelos caminan siempre al mismo ritmo y ya puede usted poner a los Beatles, un cuarteto de Shostakovich o El conejo de la Loles.

Da igual. Ni el paso de la oca ni el trote del caballo: el ‘paso de modelo’ marca las tendencias. ¿Masa corporal? ¡Un, dos, ep, ar! Pasen, paseen, posen y posean.
julian@discosdefreno.com