Palomas críticas de arte

Estudiar a los animales puede ayudar a definir lo que es la inteligencia humana

Para ello entrenaron a la mitad de modo que si picoteaban cuando se les enseñaba un picasso obtenían cañamones; si era un monet no recibían nada. Con la otra mitad hicieron lo contrario. Poco después los dos grupos de palomas eran capaces de distinguir entre pinturas de ambos autores que no les habían sido mostradas previamente.  En 2001 Watanabe lo intentó de nuevo con palomas, Van Gogh y Chagall, y comparó los resultados con estudiantes universitarios sometidos al mismo entrenamiento.

¿Les daría también cañamones? La habilidad de las aves fue similar a la humana. No contento con las palomas, dedicó parte de sus esfuerzos culturizadores a los gorriones, a quienes enseñó a diferenciar entre Bach y Schönberg –un wagneriano tardío–, y entre Vivaldi y el norteamericano Elliot Carter.

¿A santo de qué este afán por enseñar arte a las aves? La respuesta es sencilla. Quizá porque tenemos problemas con definir lo que es la inteligencia humana, algo de luz puede arrojar estudiar a los animales. Los leones marinos Rio y Rocky son capaces de realizar razonamientos lógicos del tipo «si A es igual a B, y B igual a C, entonces A es igual a C». El loro gris africano Alex puede hacer aportaciones a una conversación, responder preguntas acerca de la forma o el color... Y también está Ramona, la elefante pintora, cuyas obras han sido comparadas a las de los expresionistas abstractos Jackson Pollock, Willem de Kooning y Franz Kline. Lo cierto es que algunos de sus cuadros han alcanzado cifras de cuatro ceros en Christie’s. Curiosamente esta conducta «inteligente» aparece en cautividad y no en libertad. ¿Qué significará?

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