Gracias, Jobs

Steve Jobs se ha ido. Su fallecimiento ha suscitado un enorme interés mediático, más o menos comprensible. Para mí, fue un genio. Me explico. Fui uno de los cientos de personas en Murcia que se puso en la lista de espera de unos grandes almacenes para comprar el Ipad 2. Se hizo de rogar. Ni siquiera pude elegir el color. Pero desde que este ‘aparatito’ entró en mi casa, algunos de mis hábitos han cambiado. Notablemente. Al principio, ni siquiera quería enseñarlo. Me daba apuro, me sentía algo culpable porque no es ninguna ganga. Y eso que lo compré a plazos. Poco a poco me he dado cuenta de que quiero compartirlo, que voy convenciendo a mis familiares de sus maravillas. Desde leer la prensa digital (periódicos, revistas…) en plataformas como Kiosko y Más hasta leer libros clásicos o ‘bestsellers’. Y eso que era de las nostálgicas del papel, de esas que iba pregonando que donde estuviera un libro físico que se quitara cualquier clase de lector digital. Me equivocaba. Es el futuro. Gracias por tu “avidez deconocimiento”, Jobs.