Penoso camino sin retorno

Bien ha hecho su familia al sacrificar el tener cerca sus restos para no exponer más vidas en el intento de rescatar el cadáver del alpinista muerto en el Annapurna. Y valiente ha sido la confesión hecha a este respecto por otro conocido alpinista, guía y miembro de la Real Academia de Doctores, César Pérez de Tudela, que reconoce que el montañista "derrocha valor y energía hasta límites que sobrepasan la razón", y que cada vez más "los deseos de récord y competición, que son tan mediáticos como perniciosos" se han apoderado del deporte; esperando que el reconocimiento de esto lleve a que esa muerte sirva de aviso para evitar otras; todo lo contrario, añadamos, de lo que ocurre ahora, cuando su mitificación exaltadora lleva a otros incautos a emprender, por alcanzar quizá un momento de "gloria", un penoso camino sin retorno.