La solución para los drogadictos

Hay que ver cómo adelantan los tiempos buscando solución para estos chicos. Yo, como madre de uno de ellos, me siento más alegre que unas castañuelas, sus problemas se han solucionado, sólo tienen que coger la tienda de campaña y plantarla en medio de la huerta valenciana.

Si molesta a los agricultores, eso supone un pequeño perjuicio, qué más da, la cosa es solucionar su dosis diaria, claro, a cambio de dinero, porque los traficantes no la dan gratis.

Incluso la sanidad valenciana se ha tomado la molestia de mandarles una furgoneta con jeringuillas y todo lo necesario para seguir drogándose. ¿Qué más se puede pedir? No es conveniente que cojan ninguna enfermedad grave, porque eso supone un despilfarro. Es para troncharse de risa, de no ser porque el caso es muy serio.